agosto 26, 2016

LA POBREZA INFANTIL: El gran reto en América Latina

La pobreza infantil sigue siendo un gran desafío para los países de la región; su concepción supera la visión estrictamente monetaria y se extiende a factores multidimensionales que tienen efecto en el desarrollo de niños, niñas y adolescentes. Humanum Colombia comparte una infografía con los principales indicadores de bienestar para la población infantil en América Latina con el objetivo de tener un panorama mas claro de esta problemática que tanto afecta el desarrollo de los países.

La pobreza infantil hace alusión a la situación de la población menor de 18 años que presenta privaciones en el ejercicio de por lo menos uno de sus derechos constitutivos. De manera individual, la proporción de niños, niñas y adolescentes con privaciones moderadas o graves en cada una de las dimensiones es la siguiente:


Proporción de niños, niñas y adolescentes que viven en condiciones de pobreza infantil: 



La anterior infografía fue extraída de un informe construido por los autores mencionados a raíz del 25 aniversario de la Convención sobre los Derechos del Niño. 

agosto 22, 2016

LO QUE LA MARCHA CONTRA LA VIOLENCIA DE GÉNERO NOS DEJO

Todos y todas hemos quedado muy contentos y satisfechos con el rotundo éxito de la marcha contra la violencia de género el pasado sábado 13 de agosto, sin duda ha sido la más grande de las movilizaciones protagonizadas por la sociedad civil en nuestro país. Sin embargo, quisiéramos levantar algunas reflexiones respecto de lo que ella nos dejó o lo que de ella podemos aprender.
La primera interrogante es ¿por qué la marcha fue tan masiva, diversa, emotiva y sobre todo tan consensual? nadie estaba ausente y nadie estaba en contra. La respuesta más obvia que nos deja la marcha es que la violencia de género no ha sido aun suficientemente entendida, no se trata de un problema aislado, ha trascendido largamente el ámbito de lo privado. Se trata del principal problema social, estructural (Jimena Ledgard) en nuestro país, tanto por su extensión como por su profundidad constituye una de las demandas más sentidas y no atendidas por el estado. 
Resultó muy sorprendente el impacto positivo de la marcha sobre las víctimas y su entorno familiar, respondieron masivamente a la convocatoria y el clima de respaldo, afecto, seguridad que la marcha y el proceso de su organización les ofrece, se sienten estimuladas a hablar, denunciar, casi como un vómito, lo que le paso y han callado por tanto tiempo. El riesgo ahora es que esta voluntad de no callar de denuncia se desboque o se cierre nuevamente.
Lamentablemente, la contundencia de la marcha también expresa la existencia de una brecha muy grande entre la dimensión y profundidad del problema y la voluntad política y capacidad de intervención del estado. Si bien podemos reconocer en las últimas décadas un avance importante en la visibilización, sensibilización y la indignación respecto de la problemática (Jannett Llaja), así como la definición de normas y políticas de trascendencia tales como el Plan de Igualdad de Oportunidades, la Ley contra el Feminicidio o el Plan Nacional contra la Violencia de Género; la acción del estado en la atención y prevención han resultado por lo menos insuficientes cuando no ineficientes. Realmente a pesar de su dimensión y profundidad ha sido un tema marginal en la agenda política y pública. En este punto debemos destacar el aporte central del movimiento feminista y las ONG especializadas. 
Algo que llamó especialmente la atención es el alto consenso de la marcha, a diferencia de las anteriores iniciativas de movilización de la sociedad civil, nadie se oponía a ella, ni se hacía responsable de la situación. Sin embargo, la marcha en su curso espontáneamente focaliza al Poder Judicial como el responsable del aspecto más doloroso de su tragedia: la falta de justicia y la impunidad. Así quedaron identificados e implicados los responsables de la situación y de su solución, no sólo este gobierno, varios gobiernos, los más democráticos de la historia republicana y todos los sectores del estado peruano.
La marcha, también ha evidenciado el fracaso de su rol de intermediación de los partidos políticos en la relación estado y sociedad. Los movimientos de ciudadanos se fortalecieron en los últimos tiempos como formas creativas e innovadoras de lucha, cubriendo también la ausencia y la crisis de los partidos políticos; en este escenario se generan recurrentes tensiones y tendencias a la exclusión y/o mimetización de los partidos políticos y una pretendida despolitización de las luchas. Si bien el problema existe, no estamos frente a una disyuntiva entre los partidos políticos o los movimientos de ciudadanos, todos estamos llamados a participar activamente en la solución de los problemas y cada quien lo hace desde sus roles, competencias e identidades específicas.  
Finalmente, la marcha también ha generado un sobredimensionamiento de las expectativas de las víctimas y la sociedad en su conjunto, situación que, de no ser adecuadamente manejada, pondrá en riesgo el conjunto del proceso. Incluso, solo horas después de la marcha asistimos a un nuevo caso de violencia de género grave en Tumbes, la forma como está siendo abordada pone en evidencia los límites de nuestras condiciones y capacidades de intervención y que las soluciones no serán inmediatas, este es un proceso de mediano y largo plazo, lo más importante es tener claro qué hacer para garantizar ese tránsito del antes al después de la marcha.  

agosto 17, 2016

PROGRESO MULTIDIMENSIONAL: BIENESTAR MAS ALLÁ DEL INGRESO

En América Latina subsisten múltiples exclusiones duras por condición étnica, racial, color de piel, identidad sexual, condición migrante y discapacidad que no se resuelven con más ingresos. Esta condición demanda la creación de políticas de discriminación positiva, anti-discriminación y reconocimiento de derechos colectivos para todos aquellos que sufren de estas inclusiones. Humanum Colombia aborda el desarrollo multidimensional enfocándose en cómo el rol de la mujer puede contribuir a la igualdad de condiciones para usufructuar y aportar al desarrollo.

Gran parte de la  población latinoamericana sufre de un trato desigual, independiente de su nivel de ingresos. A pesar del desarrollo evidente que ha tenido la región en los últimos 10 años, persisten desigualdades y discriminaciones que trascienden los niveles económicos de las personas, poniendo un freno real al retorno a todos los esfuerzos que se hacen a diario por crecer y avanzar. Lo cierto es que muchas de estas discriminaciones son invisibles a las estadísticas e inmunes a las acciones de política pública, lo cual hace que millones de personas no logren beneficiarse del tan presumido progreso.

En últimas, el objetivo de visibilizar estas exclusiones no es ser reactivos y resolverlas”cerrando brechas”, sino ponerse a la tarea de “nivelar los pisos de ciudadanía” para ofrecer garantías de desarrollo en igualdad de condiciones. 

¿Qué ha pasado en Latinoamérica en los últimos 10 años?
  • Más Urbanización: La población urbana de la región aumentó en 10 puntos porcentuales: pasando del 70% al 80% de la población latinoamericana. Este proceso se está estancando.
  • Crecimiento del sector de servicios: Cerca de 50 millones de personas se incorporaron al mercado laboral, la mayoría al sector de servicios: el 80% de los empleos de la población en vulnerabilidad se encuentra en este sector.
  • Feminización de la fuerza laboral: La participación laboral femenina aumentó de un 50% a un 66%. Sin embargo, quedan importantes brechas salariales y en uso del tiempo.
Fuente: Informe Regional sobre Desarrollo Humano para América Latina
y el Caribe “Progreso Multidimensional: bienestar más allá del ingreso”
Sistemas de Cuidado para alcanzar equidad de género
  • Actualmente, el cuidado de niños y adultos mayores recae principalmente en las mujeres.
  • En la América Latina, las mujeres dedican tres veces más tiempo al trabajo no remunerado que los hombres.
  • A pesar de que el porcentaje de mujeres con nivel educativo terciario es superior al de los hombres, perciben un salario promedio por hora 16,4% menor que los hombres.
Fuente: Informe Regional sobre Desarrollo Humano para América Latina
y el Caribe “Progreso Multidimensional: bienestar más allá del ingreso”
¿Qué se necesitan las mujeres para afrontar estos cambios?
1Políticas para nivelar el piso: que todos estén en igualdad de condiciones


2Políticas para no perder lo ganado: mantener logros y manejar riesgos

  • Políticas de protección socia(transferencias sociales, pensiones no contributivas, seguros de desempleo)
  • Políticas de cuidado (legislación para la paridad del cuidado, cuidados de niños, personas mayores y personas con discapacidad)
  • Políticas de acceso a activos físicos y financieros (políticas de vivienda, políticas de fortalecimiento de inclusión productiva, políticas de acceso financiero)
  • Políticas de calificación laboral (especialmente para jóvenes y mujeres)
Este artículo fue extraído del Informe Regional sobre Desarrollo Humano para América Latina y el Caribe “Progreso Multidimensional: bienestar más allá del ingreso”. El documento se puede encontrar directamente en este enlace.  

agosto 16, 2016

LAS CIUDADES MÁS Y MENOS AMIGABLES DEL MUNDO

Charleston, en Carolina del Sur está de moda este año.
Esta ciudad, donde empezó la Guerra Civil, es ahora la ciudad más amigable del mundo, según la encuesta anual Readers' Choice de la revista Conde Nast Traveler.
Nashville, Tennessee
“Más y más personas están yendo a Charleston”, le dice a CNN la editora digital de Conde Nast, Laura Redman.
“Los europeos están llegando a Charleston porque han escuchado sobre la comida y la arquitectura. Tiene buenos comentarios y está pasando por un gran momento”.
Sidney se ubicó en el tercer puesto este año y Dublín en el segundo.
Más de 100.000 lectores respondieron a la encuesta de la revista sobre sus ciudades favoritas, hoteles, islas, aerolíneas, líneas de cruceros y futuros destinos de viajes.
Para los viajeros que llegan, una ciudad puede ganar su reputación de amabilidad a través de sus habitantes y su apariencia.
Charleston, Savana y Nashville, todas ciudades del sur de Estados Unidos, se destacan como los lugares donde sus habitantes se ofrecen rápidamente a ofrecer direcciones y otro tipo de asistencia y donde los locales conversan entre ellos.
“No han perdido su encanto sureño”, dice Redman.
También se destacó cómo los hoteles o el personal de atención reciben a los huéspedes, con un registro fácil y bebidas refrescantes de bienvenida.
Las ciudades que se recorren fácilmente y ofrecen a los invitados la oportunidad de sentirse como en casa, también son amigables para los visitantes, según Redman.
Las 10 ciudades más amigables del mundo, según Conde Nast Traveler son:
1. Charleston, Carolina del Sur
2. Sydney, Australia
3. Dublin, Irlanda
4. Queenstown, Nueva Zelandia
5. Park City, Utah
6. Galway, Irlanda
7. Savannah, Georgia
8. Krakow, Polanda
9. Brujas, Bélgica
10. Nashville, Tennessee

Las 10 ciudades menos amigables del mundo según la publicación son Newakar, New Jersey, que es considerada por los lectores como un lugar "triste" y con mucho tráfico y con necesidad de inversión. Tijuana, México, quedó en el segundo lugar por ser una ciudad "sucia" y ser "insegura", según CNTraveler.
En tercer lugar está Okland, California, donde algunos lugares de la ciudad son "miedosos".
Caracas, Venezuela, ocupa el sexto lugar de este listado por la crisis económica que atraviesa.
"La comida y los productos de primera necesidad están es escasez y la seguridad es la mayor preocupación", dice la página web de CNTraveler. “Nunca había visto tantos soldados altamente armados patrullando las calles de esta ciudad”, añade un usuario.

1. Newark, New Jersey
2. Tijuana, México
3. Oakland, California
4. Dar es Salaam, Tanzania
5. Atlantic City, New Jersey
6. Caracas, Venezuela
7. Maputo, Mozambique
8. Detroit, Michigan
9. Lagos, Nigeria
10. Doha, Qatar

julio 01, 2016

LAMBAYEQUE EN EL PUESTO 18 A NIVEL NACIONAL

La situación de Lambayeque no es la más auspiciosa para el desarrollo de su población, es la conclusión a la que se arriba luego de analizar los resultados del Índice de Progreso Social Regional Perú 2016, publicado recientemente por Centrum Católica y Social Progress Imperative, iniciativa global liderada por el economista estadounidense Michael Porter. 
Fernando D’Alessio Ipinza, director de Centrum Católica, destaca que el estudio recoge 51 indicadores sociales y ambientales que permiten evaluar la eficacia con la que el éxito económico del país se traduce en progreso social para las regiones. 
Se resalta además que la principal bondad del estudio está en la medición de las políticas públicas basadas en el impacto en las personas, pues no trata de calificar el gasto económico en temas específicos, sino los resultados concretos en la persona humana. “Es decir, ¿cuántos peruanos tienen acceso a agua en zonas rurales? o, ¿cuántas personas mueren por acciones violentas? o, ¿cuánta gente tiene derechos de propiedad?”, explica Juan Manuel Arribas, representante de la Red Progreso Social Perú. 
El documento muestra cuáles son las principales carencias, dónde se encuentran las brechas más trascendentales y por dónde orientar la inversión social. “Por ello se presentan perfiles de resultados que permiten identificar debilidades y fortalezas en cada territorio analizado, de forma tal que los actores que operan en él puedan generar estrategias locales conjuntas, entre sector público y privado, para coordinar esfuerzos y maximizar la eficacia y la eficiencia de la inversión social para beneficio de todos”, menciona D’Alessio Ipinza. 
EL PROGRESO SOCIAL
El documento indica que el crecimiento económico sostenido que el Perú ha experimentado en la primera década del milenio ha permitido que las regiones multipliquen su presupuesto en un corto plazo, lo que ha generado un desfase importante entre un rápido desarrollo y un incipiente proceso de generación de capacidades de gestión, planificación, estrategia y liderazgo entre las autoridades públicas y los hacedores de política a nivel regional. 
“La ejecución eficiente de la inversión pública en estos niveles de gobierno es una tarea central para convertir el crecimiento económico en calidad de vida para las personas”, señala. 
El documento menciona que pese a los esfuerzos del Programa de Presupuesto por Resultados del Ministerio de Economía y Finanzas – MEF, el nivel de ejecución de gasto continúa siendo el indicador más popular para medir la eficiencia de una gestión pública. 
“Ello impide ver qué tan eficiente está siendo realmente una gestión o si están siendo capaces de traducir su progreso económico en progreso social. De ahí que el presente estudio puede aportar al debate respecto a qué significa tener más o menos Estado. La solución no pasa simplemente por aumentar las arcas presupuestales”, indica la investigación, precisando que es imprescindible que las decisiones que se tomen en torno a la inversión social sean tomadas de manera estratégica. 
LA MEDICIÓN
El Índice de Progreso Social se mide en función de tres grande indicadores: Necesidades Básicas Humanas, Fundamentos de Bienestar y Oportunidades. 
El primero agrupa a la Nutrición y Asistencia Médica Básica, que evalúa la desnutrición crónica y anemia en menores de cinco años, la tasa de mortalidad materna y las Enfermedades Diarreicas Aguas – EDAS en menores de cinco años. 
Estudia el acceso al agua potable y a los servicios de saneamiento rural,  y la brecha rural y urbana al servicio de saneamiento. 
A esto suma la evaluación del rubro de Vivienda, donde se considera el acceso a la electricidad, la brecha rural y urbana en acceso a la electricidad, el déficit cualitativo y cuantitativo de vivienda, así como la calidad de aire dentro de la vivienda. 
También estudia lo referido a la Seguridad Personal, como tasa de homicidios, percepción de inseguridad, tasa de victimización y tasa de muertes y heridos por acciones de tránsito.
El segundo indicador es el de Fundamentos de Bienestar, que considera el estudio del Acceso al Conocimiento Básico, como la tasa de analfabetismo en adultos, la tasa de ausentismo en primaria y secundaria, la brecha de género en asistencia a secundaria y el logro en segundo grado en lenguaje y matemática. 
Asimismo, el Acceso a la Información y las Telecomunicaciones, donde se contiene la medición de la tenencia de telefonía móvil, los usuarios de Internet urbano y rural, y la densidad de teléfono fijo. 
En Salud y Bienestar evalúa el padecimiento de enfermedades crónicas, la mortalidad prematura por enfermedades no contagiosas, la tasa de obesidad y el porcentaje de personas que fuman. 
También estudia la Sustentabilidad del Ecosistema considerando aspectos como la huella ecológica, las hectáreas reforestadas, el aire contaminado en zonas urbanas y las aguas residuales tratadas. 
El tercer indicador es el de Oportunidades, donde se ha estudiado lo referido a Derechos Personales como la libertad de expresión, la titulación de la propiedad urbana y rural, el derecho a la participación ciudadana y los derechos políticos. 
Evalúa la Libertad Personal y de Elección, medida a través del uso de anticonceptivos, la tasa de embarazo adolescentes, los índices de corrupción y el acceso a bienes de uso público. 
Hay también un rubro dedicado a la Tolerancia e Inclusión, donde se ha estudiado la violencia contra la mujer, la discriminación a minorías étnicas, a los inmigrantes y a las personas con discapacidad. 
Finalmente, estudia el Acceso a la Educación Superior, basándose en la tasa de matriculados, la tasa de graduados y el porcentaje de mujeres con educación superior. 
LAMBAYEQUE Y SU REALIDAD
El Índice de Progreso Social Regional del Perú lo lidera Moquegua, con 65.37 puntos de 100, seguido de Ica y Lima Metropolitana con 65.01 y 64.22, respectivamente. 
Lambayeque se ubica en el sexto lugar con 59.42 puntos, lo que se considera de acuerdo a la medición como Medio Bajo. 
Esto quiere decir que Lambayeque tiene niveles regulares de bienestar para las personas, en relación a la evaluación de los componentes que son esenciales para el bienestar humano, con necesidades básicas insatisfechas y falta de infraestructura e instrumentos que le permitan mejorar su calidad de vida y generar oportunidades para alcanzar su pleno potencial. 
PRIMER INDICADOR
En relación a Necesidades Básicas Humanas, Lambayeque se ubica en octavo lugar a nivel nacional con 66.76 puntos, siendo superado por Lima Metropolitana, Callao, Ica, Tacna, Moquegua, Tumbes y Arequipa. 
Por la calificación se considera que el nivel es Medio Bajo, siendo aún débiles el derecho a la vida, el acceso al agua y al saneamiento, a la vivienda de calidad, a la energía eléctrica y a la seguridad personal. 
Así, por ejemplo, Lambayeque es la séptima región del país en cuanto a Nutrición y Asistencia Médica Básica, con 73.55 puntos, y la novena en acceso al agua potable y saneamiento básico, con 51.88 puntos, pese a que durante el quinquenio 2006 – 2011 fue la que mayor presupuesto recibió a nivel nacional para la ejecución de obras de este tipo a través del Programa Agua Para Todos (650 millones de soles). En este aspecto Tumbes supera al departamento con más de 13 puntos. 
En Vivienda y Servicio Público se alcanza una calificación de 78.44 puntos, que posicionan a Lambayeque en el octavo lugar entre las 26 regiones evaluadas, lo que evidencia que se han acortado las brechas entre lo urbano y rural en términos de calidad de la vivienda, así como el nivel de hacinamiento. 
Asimismo, Lambayeque se ubica en el cuarto puesto en Seguridad Personal, con 63.19 puntos. Es superada únicamente por Amazonas, Ayacucho y Loreto. 
Según el estudio, este indicador estudia el nivel de victimización o percepción de inseguridad, además de la siniestrabilidad de accidentes de tránsito. 
SEGUNDO INDICADOR
La situación más compleja para Lambayeque se encuentra en el segundo indicador del estudio, referido a los Fundamentos de Bienestar. Aquí, la ubicación para la región es en el décimo octavo lugar, con 51.12, superada en el norte por La Libertad, Cajamarca y Piura. 
Por el resultado, el indicador en Lambayeque es bajo, significando que las personas tienen restricciones para aumentar su bienestar debido a las deficiencias que existen en diferentes aspectos relacionados a los servicios públicos. 
Por ejemplo, en Acceso a Conocimiento Básico la calificación es de 68.34 puntos, ubicando a Lambayeque en el puesto 15 de las 26 regiones evaluadas, representando los efectos de la tasa de analfabetismo, de asistencia a primaria y secundaria, los logros educativos en lenguaje y matemática y la brecha de género en la asistencia a secundaria. 
Respecto al Acceso a la Información y Telecomunicaciones, el puntaje obtenido es 55.04, ocupando la novena ubicación a nivel nacional, mientras que en Salud y Bienestar el departamento desciende al puesto 19, con 46.97 puntos. 
Finalmente, como parte del segundo indicador, Lambayeque logró un nivel Muy Bajo en cuanto a la Sustentabilidad del Ecosistema, al alcanzar únicamente 33.38 puntos. 
TERCER INDICADOR
Pese a que la ubicación de Lambayeque en el tercer indicador, que es el de Oportunidades, es en el quinto lugar a nivel nacional, es considerado – de acuerdo a los criterios del Índice de Progreso Social Regional Perú 2016 – como Medio Bajo, al obtener 60.37 puntos de 100. 
Esto se mide por las condiciones con las que las regiones aseguran que las personas gocen de libertades y derechos como ciudadanos, y para ello se han evaluado los siguientes criterios: 
Derechos Personales, en el que Lambayeque tiene 42.46 puntos, cayendo a la ubicación 15, por debajo de Cajamarca, Piura, La Libertad, San Martín y Tumbes, en la macroregión. Esta variable se mide por las facilidades que tienen las personas para ejercer su derecho a la propiedad privada, tanto en zonas urbanas como rurales; para la participación ciudadana y la expresión libre sobre asuntos sociales y políticos. La calificación para el departamento es considerada de Muy Baja. 
En Libertad Personal y de Elección, Lambayeque ocupa el octavo lugar a nivel nacional, con 61.11 puntos. Aquí se midieron los índices vinculados a la contracepción y natalidad en adolescentes, el nivel de corrupción en los trámites con instituciones públicas y el acceso a bienes de uso público para la recreación o el fomento de usos saludables. 
Asimismo, en Acceso a la Educación Superior la calificación es de 63.22, posicionando al departamento en el sexto puesto, considerado como Medio Bajo por el estudio. 
Finalmente, en el único aspecto en el que Lambayeque se ubica en una de las primeras posiciones (segundo lugar) es en el de Tolerancia e Inclusión, con 75.59 puntos, significando que existe una alta capacidad de la población para asegurar que todas las personas, sin importar su diversidad cultural, racial o lugar de nacimiento, sean aceptadas y tratadas como pares.