octubre 28, 2014

DEFICIENTE EJECUCIÓN DE INVERSIÓN PÚBLICA

Según información del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), entre enero y el 19 de octubre 2014 se ha ejecutado el 53% del presupuesto de inversión pública (S/.20,517 millones de S/.39,400 millones), esto significa que faltando solo 72 días para terminar el año existen serios problemas de gestión y capacidad de ejecución en los 3 niveles de gobierno (central, regional y local).
El Ejecutivo, de S/.13.8 millones solo ejecutó 50% (S/.6.9 millones), y los gobiernos regionales y locales solo 58% y 52% respectivamente. Para el economista Eduardo Morón, la actual desaceleración “ha sido, en parte, autoinfligida por el colapso de la inversión pública”.
 
Pero es más grave que a pesar de enormes necesidades sociales, económicas y de infraestructura, es bajísima la ejecución de la mayoría de sectores claves del gobierno para el crecimiento y desarrollo del país: Mujer y Poblaciones Vulnerables (solo ejecutó 17%), Justicia (17%), Ambiente (27%), Producción (29%), Educación (35%), Trabajo y Promoción del Empleo (44%), Agricultura (44%), Salud (45%), e Interior (46%), además, los gastos totales para obras cayeron 0.8% respecto a 2013.

Debido a la preocupante contracción de inversión privada (proyectada por el BCR para 2014 con ínfimo crecimiento de 0.2%), la inversión pública cobra relevante importancia, sin embargo, su ejecución es muy deficiente debido principalmente al déficit de gestión de administración en los 3 niveles de gobierno que presentan escasez de profesionales e inacción de funcionarios públicos por deficiencia o baja calidad, ocasionando en muchos casos, la incorrecta formulación de expedientes técnicos por proyectos mal elaborados y estudios de viabilidad y rentabilidad social incompletos o mal estructurados.

Bajo este panorama las inversiones públicas están actualmente muy limitadas por el rezago electoral y casos de corrupción y malos manejos, afectando nuestro crecimiento e institucionalidad. El ministro Alonso Segura, intentando “maquillar” las cifras, manifiesta que la inversión pública registraría este año “un nivel histórico” de crecimiento de 6% respecto a 2013, sin embargo, esta aseveración ha sido seriamente objetada por el titular del BCR, Julio Velarde, quien ha proyectado un concluyente 0% de crecimiento.

Si no se resuelve el déficit de gestión en los 3 niveles de gobierno, no solo empeorará la ejecución de la inversión pública, sino que al no ser correctamente planificada y proyectada, su postergación hasta los últimos meses del año, seguirá produciendo inversiones y obras ineficientes e improductivas.  
Artículo de Alfredo Palacios Dongo publicado en el diario EXPRESO, fecha 25 de octubre de 2014

octubre 22, 2014

LA DEBACLE DE LOS PARTIDOS POLITICOS

En las últimas elecciones regionales y municipales nuevamente (de manera similar a los procesos de 2006 y 2010) se mostró la debacle de los partidos políticos nacionales, que con grave crisis de representatividad y falta de liderazgo, prácticamente desaparecieron frente a movimientos “independientes” regionales que arrasaron en 20 de las 25 regiones y en el mayor porcentaje de las alcaldías provinciales y distritales del país, igualmente en Lima, decepcionaron los partidos de trayectoria municipal, peor aún, la actual alcaldesa al asociarse con Toledo y presentarse con partido “prestado”, y el partido de gobierno, que ni siquiera presentó candidatos.
Como base social de nuestra sociedad, a los partidos les compete, como principal función conferida en nuestra Constitución, promover la participación ciudadana en la política, además, representarla e intermediar como interlocutores de sus demandas y necesidades hacia el Estado, sin embargo, a pesar que se trata de un proceso fundamental para el ordenamiento democrático, no se están desempeñando dentro de los esquemas de una democracia representativa, por lo que hace muchas décadas no representan a nuestra sociedad.

Los partidos políticos presentan serias deficiencias de institucionalidad, transparencia y orden; bajos niveles organizativos y falta de vida orgánica seria y persistente; alejamiento del interés mayoritario y débil identificación con la ciudadanía; ausencia de mecanismos, cuadros y propuestas; mal manejo de democracia interna e insuficiente competencia para elegir liderazgos; predominio del caudillismo, carente formación y renovación de cuadros, falta de representantes legítimos y dirigentes capacitados; debilidad en proyectarse al mediano y largo plazo; e inexistente política activa y lazos sólidos con sus bases partidarias, cuadros y operadores, los cuales solo tienen vida regular en época electoral, y fuera de ésta no existen o invernan.

Bajo este panorama, lamentablemente los partidos políticos se han convertido exclusivamente en un juego de intereses y de reparto de cargos que los han alejado de la adhesión ciudadana (solo un 10% de electores está inscrito en algún partido político).

Si no se realiza una profunda reforma política (rechazada en el Congreso desde 2007) y si además éstos no presentan una verdadera vocación de cambio, ese creciente distanciamiento ciudadano seguirá incrementando el verdadero desinterés y desmotivación para la participación en los partidos de personas integras con verdadera vocación de servicio, y más grave aún, puede llegar a transformarse en un cuestionamiento tan profundo, que a ojos de la ciudadanía, haga de los partidos políticos instituciones irrelevantes y prescindibles.

Artículo de Alfredo Palacios Dongo publicado en el diario EXPRESO, fecha 11 de octubre de 2014

octubre 20, 2014

LA INFORMALIDAD NOS DESBORDA

La multiplicidad de formas que reviste la informalidad en nuestro sector laboral ha ocasionado que de 16 millones que conforman la Población Económicamente Activa (PEA) más de 11 millones sean informales (70%), pero es más grave aún que en 15 de las 25 regiones del país, el 80% de trabajadores es informal. Esta compleja problemática se encuentra inmersa en todos los ámbitos de trabajo, pero principalmente en sectores de servicios, comercio, manufactura, construcción, educación, agricultura, ganadería, silvicultura y pesca.
De las más de 5 millones de micro y pequeñas empresas (mypes), el 84.7% son informales y no llevan registros de ventas. A pesar de ello, representan el 90% del tejido empresarial del país y 15% de la producción nacional, y así, emplearon en 2013 casi 8 millones de trabajadores (47.4% de la PEA), la mayoría, empleos de precaria calidad con jornadas ilegales e ingresos bajísimos y deleznables. Increíblemente, más de 12 millones de trabajadores peruanos están inadecuadamente empleados, sin perspectivas, derechos, ni protección social.

Nuestra informalidad refleja subdesarrollo, síntoma de políticas inadecuadas, desconfianza en el Estado, en sus instituciones y en el propio gobierno. Los sistemas de impuestos y regulación mal diseñados como altos costos laborales no salariales –59% del salario bruto–, la falta de una adecuada Ley del Trabajo, la atrasada infraestructura, la baja inversión pública y privada, la ínfima calidad educativa, la elevada corrupción y la carencia de empleo adecuado, incrementan la desigualdad y ajustan un perverso escenario de incentivos que fomentan y fortalecen la informalidad.

Bajo este panorama, este desborde de la informalidad, intensiva en mano de obra y sin requisitos de capacitación laboral, debe obligar al gobierno a reexaminar esta grave problemática y fijar como meta concreta su reducción en elevados porcentajes, porque ésta representa la principal causa de nuestra frágil productividad que adolece de mínima capacidad para introducir innovación en los procesos productivos, y, lo más grave, es que obstaculiza el progreso y desarrollo del país.

Para reducirla es indispensable insertar gradualmente a las mypes en el sector formal por tratarse del mayor segmento dinámico de nuestra economía, pero además, se requiere el serio compromiso de todos los sectores del gobierno para generar empleos dignos, mejorar la calidad educativa y formación del capital humano, invertir en infraestructura y promover los alicaídos desarrollo tecnológico, competitividad e innovación en el país.

Artículo de Alfredo Palacios Dongo publicado en el diario EXPRESO, fecha 18 de octubre de 2014

LAS CIUDADES LATINOAMERICANAS "NO SON SOSTENIBLES"

El Director de ONU-Habitat para América Latina y el Caribe, Elkin Velásquez, ha asegurado que si las ciudades de América Latina siguen siendo así de "insuficientes" y "segregadas", no serán sostenibles en un futuro.
Foto: Europa Press
En este sentido, Velásquez ha señalado que las comunidades más pobres de las ciudades latinoamericanas han estado "segregadas" desde que se urbanizó el continente, por lo que "ese modelo expandido en suelo barato no es sostenible".

Además, estas ciudades que están segregadas, ha comentado, crearon "condiciones propicias para que se diera el problema de la inseguridad" porque las separaciones de viviendas edificadas "construyen muchas inseguridades".

La segregación e inseguridad también se fomentan por la propia estructuración de los barrios, en donde "algunos carecen de vida a partir de las seis de la tarde" -barrios dedicados a la industria y al comercio-, y otros son únicamente residenciales.

El Director ha indicado que estos problemas han sido generados por el modelo de urbanización de las ciudades de Latinoamérica, una región que se urbanizó "en las últimas décadas" y que, "según los técnicos", pasó la transición urbana en los años setenta, alcanzando "el 75 por ciento de urbanización" hoy en día.

Otros continentes como África presentan una expansión mayor y suficiente para hacer un desarrollo urbanístico (sólo un 30 por ciento está urbanizado), o Asia, en donde el 50 por ciento del espacio está urbanizado.

Sin embargo, Velásquez ha comentado que en América Latina se pueden "revitalizar, rehabilitar y reinventar" las ciudades para favorecer su desarrollo sostenible.

Para ello, ha apuntado, se necesitan tres condiciones: el "liderazgo político", la inclusión de la participación ciudadana y no hacerlo "sólo de manera tecnocrática, sino con la comunidad" y, por último, la necesidad de los "recursos apropiados" para "reorientar" las ciudades.

La buena noticia, ha explicado Velásquez, es que "hay buenas experiencias en América Latina" que certifican que esto es posible, como por ejemplo Santiago de Chile -donde la alcaldesa está revitalizando el centro de la ciudad-, Sao Paulo o Curitiba.

Estas ciudades "han mezclado el uso de los suelos" para que haya dinamismo y se recupere la vida en los espacios públicos, y han desarrollado un esquema que facilita la "mezcla de las clases sociales" porque en América Latina "hay mucha segregación social" y hay que "revitalizar esto, mezclarlo", detalló.

Para pagar estas inversiones de desarrollo y utilizar "estas buenas experiencias", Velásquez ha aclarado que hay que tener "conversaciones" con la Banca de Desarrollo, pero ha hecho hincapié en que, si se realizan estas modificaciones a las ciudades, "se les puede agregar valor", por lo que es posible construir una "economía de aglomeración".

De este modo, para que en América Latina haya un nuevo modelo de "redesarrollo urbano", hay que ver si "hay articulación entre los gobiernos y las comunidades sociales" y tratar de "dibujar e imaginar muy bien cada una de las ciudades", recalcó.

Para finalizar, Elkin Velásquez ha afirmado que el modelo ideal de urbanismo sostenible es una ciudad "incluyente, compacta y no segregada".
Notimérica.com

octubre 15, 2014

LOS TRECE DE LA SEGUNDA VUELTA

Ya se conoce qué regiones irán a la segunda vuelta electoral que definirá a los nuevos presidentes y consejeros regionales para el periodo 2015-2018. Son 13 regiones las que irán al balotaje final (Lima-Provincias, Áncash, San Martín, Tumbes, Arequipa, Tacna, Pasco, Ica, Madre de Dios, Apurímac, Junín, Puno y Cusco), de las cuales, la mayoría pertenecen al bloque centro-sur del país, donde hoy prima con agresividad la dispersión política. ¿Qué organizaciones pelearán la segunda vuelta? ¿Qué las caracteriza?
Una primera mirada nos permite constatar, nuevamente, la debilidad de los partidos políticos para representar los intereses locales. De las 26 listas que se enfrentarán en la segunda vuelta, solo 8 pertenecen a partidos políticos mientras que 18 son de movimientos regionales. Se trata de Alianza para el Progreso en Apurímac; Fuerza Popular en Ica, Pasco y Lima- Provincias; Democracia Directa en Puno y Madre de Dios; el APRA en San Martín y Vamos Perú en Tacna. ¿Podrán estos partidos alzarse con la victoria en un contexto donde los movimientos locales dan la hora?

El panorama regional advierte el encumbramiento de viejos y nuevos movimientos regionales. Veamos.

Lima-Provincias: Nelson Chui del Movimiento Concentración para el Desarrollo busca regresar al sillón regional que ya ocupó entre 2007 y 2010. Con un fuerte capital político en el norte de la región, Chui podría ganarle a Andrés Tello de Patria Joven, agrupación cuyo líder se ha visto afectado por denuncias de corrupción.

Áncash: La sorpresa la dio Eloy Narváez del Movimiento Regional Ande-Mar, quien ocupó el primer lugar en el balotaje cuando se esperaba que este puesto lo ocupara Waldo Ríos, el candidato con pasado fuji-montesinista de Puro Áncash. Narváez es un ex aprista que fundó, junto a la cantante folklórica Sonia Morales, un movimiento regional que es la sorpresa de una región signada por el crimen y la corrupción de César Álvarez.

Tumbes: Resulta preocupante que el candidato Ricardo Flores del movimiento Reconstrucción con obras más obras, sentenciado por malversación de fondos en 2008 e inhabilitado de la función pública por tres años, vuelva al ruedo electoral con altas probabilidades de triunfar frente a Carlos Calmet de Yo sí amo a Tumbes.

San Martín: El importante movimiento Nueva Amazonía del ex premier César Villanueva sufre una gran derrota en esta campaña electoral. Su candidato regional no logró posicionarse en la segunda vuelta, en la que se enfrentarán Pedro Bogarín del APRA y Víctor Noriega de Fuerza Popular.

Madre de Dios: Esta región se encuentra secuestrada por la minería ilegal. Los candidatos que competirán en la segunda vuelta, Luis Otsuka de Democracia Directa y Simón Horna del Movimiento Amor por Madre de Dios, estuvieron vinculados a las protestas contra la formalización de la minería en dicha región.
Pasco: Teódulo Quispe, ex superintendente de operaciones de la minera Volcan en Pasco, se enfrentará a Klever Meléndez de Pasco Verde, presidente regional quien se encuentra en prisión preventiva acusado de corrupción.

Ica: El candidato fujimorista Fernando Cilloniz puede convertirse en el próximo presidente regional si logra vencer a Javier Gallegos de Obras por la Modernidad. En primera vuelta, la diferencia entre ambos fue de 4%.

Arequipa: La disputa será voto a voto entre Javier Ísmodes de Arequipa Renace y Yamila Osorio de Arequipa Tradición y Futuro, organización política del presidente regional Manuel Guillén. El lunes pasado, Pedro Pablo Kuczynski brindó su apoyo a Ísmodes, lo cual lo ratificaría como el candidato de la derecha en la región.

Tacna: En esta región ninguno de los dos candidatos que pasaron a la segunda vuelta obtuvo más del 20% de votos. Se trata de Omar Jiménez del Movimiento Cívico Peruano, agrupación del ex premier Óscar Valdez, y Jacinto Gómez de Vamos Perú.

Apurímac: Fracasó el intento reeleccionista de Elías Sevogia del Movimiento Poder Popular Andino, y se situaron en el balotaje final el ex congresista cocalero, Michel Martínez del movimiento Kallpa, y Luis Beltrán de Alianza para el Progreso.

Junín: Sorprende la ubicación de Ángel Unchupaico del movimiento Junín Sostenible a la cabeza de la primera vuelta, dejando en segundo lugar al líder Vladimir Cerrón de Perú Libre, quien va por la reelección.
Cusco: Benicio Ríos de Acuerdo Popular Unificado, de pasado izquierdista, disputará la presidencia regional con Edwin Licona de Kausachun Cusco.

Puno: Por algunos cientos de votos, Juan Luque Mamani del movimiento PICO no pudo ganar la primera vuelta, por lo que tendrá que enfrentarse a la candidatura radical de Walter Aduviri Calisaya de Democracia Directa en el balotaje final.

La zona del país que votó masivamente por Ollanta Humala se ve sumida en un archipiélago de candidaturas regionales luego del revés político del Presidente. ¿Tiene futuro el “movimientismo” en el país? ¿Llegó el momento de plantear cambios al sistema de partidos para evitar tamaña dispersión? El Congreso tiene la palabra.
Otra Mirada