junio 22, 2016

¿SE AVIVAN LOS FUEGOS PARA LA REVOCATORIA EN CHICLAYO?

Nos entristece enormemente la situación de nuestro querido Chiclayo, año y medio de la gestión Cornejo Chinguel y sus principales problemas no se solucionan. 
No necesitamos ser analistas políticos o de otras profesiones para darnos cuenta, por sentido común, que esta ciudad está alejada de lo que es una metrópoli que muestre desarrollo y orden para beneficio de sus vecinos y estos logren una mejor calidad de vida.
En 18 meses la gestión no ha podido superar ni siquiera las cosas mínimas. Vemos un centro caótico, con comercio ambulatorio que gana cada día las calles principales de la ciudad, pareciera que más de los días hay ferias en las avenidas y calles Balta, Ízaga, Elías Aguirre, San José, Vicente de la Vega, Pedro Ruiz, y ni hablar más de lo que hoy presentan Arica, Juan Cuglievan y Manuel Pardo. 
Es que la verdad no se siente que tengamos una autoridad municipal, o un primer vecino que sienta nuestros problemas y entonces volvemos al inicio de cómo, por quién y qué hemos hecho los chiclayanos para merecer tanta incapacidad de parte de los gobernantes de turno.
El problema del Mercado Modelo, que es una bomba de tiempo para todos los que a diario pisamos este centro de abastos, no será solucionado por las autoridades municipales, aun cuando hayan obtenido una Ley de Expropiación, está norma solo es política, para la foto, menos para solucionar el problema integral de los comerciantes y chiclayanos. 
La comuna no es sujeta de crédito en el sistema financiero para obtener partidas que puedan otorgar los bancos o cualquier entidad económica, a lo que se suman los procesos legales con demandas millonarias que deberá enfrentar por parte de los propietarios de las 36 tiendas del Modelo, a quienes nadie podrá anularles sus títulos como dueños. 
La inversión efectuada en el predio Mercados del Pueblo, donde se pretendió ingresar a más de 350 comerciantes, ha resultado un fracaso producto de la falta de capacidad técnica y de planificación. 
El Terminal Terrestre quedará seguramente estancado un período municipal más y, por lo tanto, el desorden y la tugurización vehicular continuarán, avergonzándonos con los turistas nacionales, extranjeros y los propios vecinos de la ciudad, lo que nos deja un sabor amargo. No hay un líder que nos represente para solucionar este enorme problema que nos presenta como ciudad desordenada. 
En la contrariedad de la limpieza, reconozco que el Proyecto Chiclayo Limpio hace denodados esfuerzos por mantener pulcra la ciudad. Sin embargo, la falta de autoridad y de compromiso sostenido entre todos los ciudadanos no permite avanzar en otra de las grandes dificultades que tenemos como ciudad: la institucionalidad. 
En lo últimos días hemos sido testigos de denuncias que ponen entre dicho la transparencia y buen manejo municipal. La duda que el manejo municipal sea profesional está ya en la mente de los chiclayanos. Lo digo porque el que avaló, acompañó en campaña, aquél que dijo que ponía las manos al fuego por el que ahora es el burgomaestre chiclayano, hoy lo acusa de posibles casos de corrupción. 
Me refiero a Guillermo Segura Díaz, quien abiertamente en rueda de prensa denunció  presuntas irregularidades en las compras y contrataciones de la gestión que dirige el alcalde David Cornejo Chinguel. El primer regidor con documentos en mano ha referido  que existen familiares directos de los gerentes de la administración Cornejo participando de los comités de selección e incluso compras por encima del valor comercial actual en distintas áreas de la comuna. 
La denuncia respectiva ha sido al cierre de esta edición presentada ante el Ministerio Público y la Procuraduría Pública Anticorrupción de Lambayeque. Segura Díaz no está solo, está acompañado de cinco regidores de oposición quienes aseguran haber investigado y cruzado información respecto a posibles malos manejos. 
Cuando creíamos que esas viejas prácticas montesinistas del ataque verbal y físico se habían ido con la dictadura fujimorista, volvemos a comprobar que los malos ejemplos han quedado en personas que dicen representar a los chiclayanos. 
Una denuncia bien formulada debe ser amparada y avalada por el burgomaestre Cornejo Chinguel, eso hablaría de su honestidad y de defender los intereses de Chiclayo, pero a luces comprobamos que no es así. ¿Cómo es posible que la hermana de su Coordinadora de Alcaldía haya ingresado en su gestión y que forme parte de importante comité de adquisiciones? La imagen que presenta ante la ciudadanía es que hay pues un sesgo de  favoritismo a personas que se aprovechan del aparato municipal. 
Guillermo Segura Díaz fue uno de los artífices de las denuncias contra los implicados en “Los limpios de la corrupción”, varios de ellos presos hoy en día, encabezados por el propio exalcalde Roberto Torres Gonzáles. Como abogado y político Segura tiene amplia experiencia en investigar hechos como los denunciados, frente a los cuales el Ministerio Público y la Procuraduría Anticorrupción deben actuar de inmediato, sin pérdida de tiempo. 
Entre tanto, los huecos que presentan las diversas pistas de nuestro querido Chiclayo, las veredas destrozadas, el desorden ambulatorio, la inseguridad ciudadana, el desorden vehicular, la falta del Terrapuerto y los principales proyectos para ver un Chiclayo desarrollado seguramente tendrán que esperar a que llegue una nueva elección municipal. 
Cuidado, que la desazón de la ciudadanía puede avivar los fuegos de una revocatoria que, sin dudarlo, resultaría exitosa. Quizá con Roberto Torres la población fue permisible y hasta cierto punto cómplice con su inacción, pero como dice el adagio popular: “solo una vez capan al chancho”. 
Siendo así, ¿quién salvaría a David Cornejo si ya no tiene el respaldo político y económico de Alianza Para el Progreso? ¿Acaso el aparato y los legisladores fujimoristas? Ojalá y si la revocatoria se emprende la respuesta no sea echar a andar la maquinaria municipal.

junio 20, 2016

LA ESTRATEGIA DE IZQUIERDA EN EDUCACIÓN

Reflexiones sobre el proyecto estatista de Jaime Saavedra
Todos los peruanos de buena voluntad deben estar orgullosos de que la Universidad Católica logre los mejores lugares para el país en los rankings internacionales de universidades. Aplausos. La pregunta entonces es, ¿cómo hacemos para existan más universidades con logros parecidos? Existen dos respuestas: o promovemos la competencia académica abierta o empoderamos a la burocracia estatal (clara propuesta de la izquierda). La experiencia del mundo nos indica que solo los sistemas universitarios con acreditaciones independientes del Estado y protagonismo de la sociedad han organizados las mejores claustros del mundo. Occidente, Estados Unidos y los países emergentes del Asia, lo demuestran.                                                                                              
¿A qué viene todo esto? La izquierda ha lanzado una feroz ofensiva para convertir sus intereses ideológicos en la base de una nueva reforma de la educación. Cuando la izquierda creía en el asalto del poder la idea de la calidad académica le era indiferente. Eran los tiempos del predominio leninista y del pleno control de la Universidad de Huamanga en Ayacucho. Luego de que la izquierda se transformara en una fuerza democrática asumió el criterio gramsciano de la construcción de un bloque ideológico, cultural y político. Al margen de sus logros académicos, la Universidad Católica se ha convertido en el portaaviones de esta estrategia que busca transformar en sentidos comunes las propuestas izquierdistas. Por ejemplo, la zurda está logrando que las bases de la actual reforma educativa se desarrollen sobre el recetario estatista.
El ministro de Educación (MINEDU), Jaime Saavedra, y la burocracia del sector han demonizado de tal manera a la inversión privada en el sector que todos los males de los claustros superiores son endilgados a las universidades societarias. Pero, ¿cuál es el verdadero problema en la educación superior? Ante la existencia de una educación para ricos (Universidad Católica) y otra para pobres (universidades estatales), y el colapso de la educación estatal ante la masiva migración, en los años noventa se permitió la inversión privada para ampliar la cobertura y diversificar la oferta educativa. Se amplió la cobertura, se diversificó la oferta, las pensiones bajaron considerablemente, pero se olvidó una clave de los mejores sistemas universitarios: la acreditación de la calidad. La ex Asamblea Nacional de Rectores (ANR) abandonó este pilar de la reforma.
En este contexto, en los modelos estatal, asociativo y privado aparecieron buenos y malos ejemplos. En el modelo asociativo la Católica se consolidó como una excelente experiencia y la Garcilaso continuó deteriorándose. En el modelo societario surgieron claustros competitivos como la UPC, la San Ignacio de Loyola, la Científica del Sur y la Continental, y también universidades deficientes como la César Vallejo.
Sin embargo antes de que Saavedra iniciara “la reforma estatista” el sistema de acreditación promovido por el Sistema Nacional de Acreditación y Certificación de la Calidad Educativa (SINEACE) había logrado movilizar más de 3,000 comités de calidad en colegios, institutos y universidades. Al Minedu no le interesa para nada el primer movimiento procalidad educativa a nivel nacional, y hoy intenta ahogar a estos comités. El motivo: no le interesa un sistema de acreditación independiente del Estado, sino uno controlado por la burocracia estatal.
Cuando se acusa al Minedu de estatista, los funcionarios suelen replicar que no lo son porque promueven asociaciones público privadas y obras por impuestos para resolver temas de infraestructura educativa. Gravísimo error. El sector privado no es la base del cemento sino la base de la innovación para cualquier sistema educativo que pretenda engancharse con la IV Revolución Industrial. ¿A quién se le ocurre que el burócrata va a ser el guardián de lo académico, lo científico y cultural?
Para el proyecto estatista del Minedu, en realidad, deben existir dos tipos de universidades: las estatales y las asociativas (Católica). Es decir, a la larga una universidad para pobres y otra para ricos. Ante la migración masiva de los noventa se fomentó la inversión privada otorgando a las societarias los mismos beneficios tributarios de los que gozaba la Católica. El resultado fue sensacional: las privadas de excelencia tuvieron las tasas más altas de reinversión, con excelentes resultados académicos y buena infraestructura. La Católica se vio obligada a hacer lo mismo. Estaba surgiendo competencia.
Hoy el Minedu ha establecido las siguientes restricciones a las universidades privadas competitivas: tienen que volver a sacar el licenciamiento (décadas de esfuerzo dependen de los burócratas de turno), se han paralizado todos los procesos de acreditación y, jugando en pared con el Ministerio de Economía, se pretende recortarles los beneficios tributarios de los que goza la Católica. Si a estas restricciones le agregamos la prohibición de las acreditaciones en la educación básica, con el objeto de que un colegio privado no sea mejor que uno estatal, la arquitectura estatista aparece completa.
En el preciso momento en que en los estados de bienestar de Europa se busca diversificar la oferta en pensiones, educación y salud, y cuando la IV Revolución Industrial sacude el planeta, el ministro Saavedra y la izquierda nos proponen una reforma educativa del siglo XIX, creyendo que estamos en tiempos del imperio napoleónico.

junio 16, 2016

HOY 16 DE JUNIO SIMULACRO NACIONAL DE SISMO

Para nadie es un secreto que el Perú se encuentra bajo la amenaza de sismos pues vivimos en una zona de riesgo y por ello lo mejor es prevenir y estar preparados. Pensando en ello el Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) viene realizando simulacros de sismos a nivel nacional, en los que todos debemos participar.
El 16 de junio a las 4:00 pm. se ha programado el simulacro vespertino nacional de sismo seguido de tsunamien el litoral peruano, y con fenómenos de geodinámica externa (como huaicos y deslizamientos) en el interior del país.
El simulacro nacional nocturno por sismo seguido de tsunami en el litoral peruano, y con fenómenos de geodinámica externa en el interior del país se realizará el jueves 13 de octubre a las 8:00 pm. Mientras tanto, para el viernes 25 de noviembre, a las 10:00 horas, se realizará el simulacro diurno por intensas precipitaciones pluviales, a nivel nacional.
                                          

El jueves 18 de agosto, de 10:00 a 14:00 horas, se realizará la simulación diurna por sismo y tsunami sólo en Lima Metropolitana, mientras que en el Callao se hará el mismo ejercicio y en el mismo horario el jueves 22 de setiembre. En estos simulacros deben participar de manera obligatoria las autoridades de gobiernos locales, regionales y nacional, y se espera la participación activa de instituciones e instancias del sector privado.
Es muy importante estar preparados, por eso si ocurre un sismo mientras estás en la escuela, recuerda las medidas practicadas en los simulacros. Si bien no puedes evitar que ocurra un temblor o terremoto, puedes tomar acciones para reducir sus impactos. Presta atención a las siguientes recomendaciones:

ANTES:

  • Participa en la elaboración del plan de gestión del riesgo y del plan de emergencia frente a sismos.
  • Mantén ordenada el aula, con los pasillos y puertas libres de obstáculos o muebles que eviten el paso de las personas.
  • Identifica las zonas de seguridad en tu salón, el patio, y el resto de la escuela; así como las rutas de evacuación.
  • Participa de los simulacros y, si eres parte de la brigada de tu salón, procede según lo que te corresponda.
  • Recuerda a tu profesor que deben tener lista la mochila de emergencia y el botiquín de primeros auxilios.

DURANTE:

  • Mantén la calma, sin correr ni gritar. Abandona el aula en orden, siguiendo las instrucciones del encargado.
  • Si no puedes salir del salón, ubícate en las zonas de seguridad interna previamente identificadas, puede ser al lado de las columnas o cerca a la caja de un ascensor.
  • Aléjate de las ventanas, repisas o cualquier artefacto que pueda rodar o caer sobre ti.
  • Al salir, no te desvíes de las rutas de evacuación indicadas.

DESPUÉS:

  • No retornes al salón hasta que te lo indiquen y trata de comunicarte con tu familia.
  • Si tienes celular, usa preferentemente mensajes de texto, y realiza llamadas solo si es realmente necesario.
  • No toques o te acerques a cables eléctricos caídos.

abril 24, 2015

CIUDADES GIGANTES, DESAFÍOS GIGANTES EN AMÉRICA

Megaciudades. Aglomeraciones urbanas de hasta 20 millones de habitantes. “Monstruos ingobernables”, como admiten unos arquitectos que tratan de ordenar el caos. Imposible. Las mayores urbes del planeta son complejos organismos que se multiplican sin freno y, en la mayoría de ocasiones, sin un patrón homogéneo. Núcleos hipertrofiados que han germinado con el progreso de las clases medias y el trasvase del campo a la ciudad. São Paulo, México, Bogotá, Lima, Buenos Aires, Río, etcétera. Urbanistas y arquitectos de estas metrópolis de América Latina analizaron los retos que plantea su gestión. Y coinciden en señalar la falta de un criterio unificador que armonice el desarrollo de las urbes, las dificultades en la movilidad y el aumento de las desigualdades sociales como los principales problemas.

Los retos futuros pasan por convertir estas grandes ciudades en espacios más habitables, con mejores políticas de transporte público y menor contaminación. Y, sobre todo, trazar una dirección para la edificabilidad bajo un plan único, y que las grandes urbes no sean el resultado de un cuadro pintado a brochazos.
Foto: Cortesía de http://elpais.com/
Ordenar un crecimiento caótico 
En 2014, 450 millones de personas compartían el suelo de 28 áreas metropolitanas en todo el planeta. Difícil detener la autoconstrucción, como si fuera un videojuego. “Hay un aspecto fundamental: la lucha por la ciudad”, afirma Abilio Guerra, urbanista y arquitecto brasileño. “Es difícil encontrar fórmulas adecuadas en el gobierno de las ciudades. La mayor parte de las veces, la iniciativa privada pasa por encima de los intereses de la gente, sin que el poder político tome medidas contra los abusos. Los grandes perjudicados son los espacios públicos de las ciudades. Lo vemos en Río con el caso del Parque do Flamengo, y en São Paulo con el Largo da Batata y el Parque Minhocão. Es preocupante, porque esto sucede en un momento de vulnerabilidad de la sociedad civil brasileña”, analiza Guerra.

El patrón se repite en la mayoría de capitales latinoamericanas. En Bogotá se dan codazos sus 7,8 millones de habitantes, producto de la mayor densidad urbana en toda la región: 26.200 ciudadanos por kilómetro cuadrado. El censo crece en 170 personas al día. Y la administración da carta libre a la construcción para aportar cobijo a esa demanda.

Un decreto permite que los constructores puedan desarrollar grandes obras si se abona una cantidad económica adicional por la edificabilidad extra. “Eso significa que pueden aparecer edificios de cualquier tamaño en cualquier manzana, solo porque el constructor busca más metros”, explica Mario Noriega, profesor de urbanismo en la Universidad Javeriana. Noriega pide un “marco legal según las necesidades de la gente, que no cambie de alcalde a alcalde”. “Creen que eso da una apariencia de modernidad a la ciudad. Pero las calles no están preparadas. La ciudad tenía una estructura de manzanas, con 30 viviendas en cada una. Con la nueva norma, se harán hasta 400. Bogotá es muy densa en los bordes y poco en el centro, pero ahora será densa en todos lados. Su caso de densidad solo puede ser comparable a algunas ciudades chinas y africanas. Están creando una zona de desastre. Se habla de México como la ciudad monstruo, pero tiene metro, y Bogotá es cinco veces más densa”, explica el profesor de urbanismo. Solo el 55% de sus habitantes dice estar orgulloso de su ciudad.

Una población similar a la de Bogotá, aunque con una densidad 10 veces menor, tiene Lima. Los arquitectos peruanos Arnold Millet, que ha trabajado en la Municipalidad, y Mario Lara abundan en la reivindicación de su colega colombiano. “Lima no tiene una gobernanza con un hilo único, sino que se suceden gobiernos que rompen con lo anterior y hacen lo contrario”, apunta Millet. “El gran reto es ordenarla. Hoy es una ciudad descoyuntada, con más de 40 alcaldías [43 distritos y alcaldes de distrito] que cada una hace lo suyo, atomizada. La solución sería poner a Lima con menos alcaldías y con los mismos decretos”, expone Lara.

Pocas ciudades en el mundo han logrado esta unidad metropolitana. Si acaso Londres y París, dicen los urbanistas. “Se parte de un centro y se acumulan municipios adyacentes”, dice sobre México el español Miquel Adrià, director de la revista Arquine.

Cómo moverse en el laberinto
Las horas vuelan al volante o en transporte público para los millones de personas que se desplazan en ese ida y vuelta eterno entre la casa y el trabajo. El ciudadano de São Paulo invierte una media de 2 horas 53 minutos diarios en desplazamientos en vehículo propio, y 2 horas 46 minutos en medios públicos (son usados por el 62% de la población). Por la ciudad circulan 5,4 millones de coches, casi uno por cada dos habitantes. Cada mexicano emplea 16 horas a la semana en los trayectos. Bogotá no tiene metro y es el sistema de autobuses el que canaliza la marea humana de viajeros. En Lima, la única línea de metro no da abasto…

“El metro es una necesidad en Bogotá”. Lo dice el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, consciente del embudo que supone para la capital la ausencia de este medio de transporte. A cambio, la ciudad presume de la red de ciclorrutas (carril bici) más grande de América Latina, 392 kilómetros de asfalto que los ciudadanos utilizan cada vez más. Piden, eso sí, mayor seguridad vial y que las empresas incentiven las dos ruedas entre sus empleados. Solo el 17% de los bogotanos se declara satisfecho con la red de vías urbanas. Y los problemas de aparcamiento son cada vez mayores para una flota de 1,5 millones de coches. El sistema de autobuses, TransMilenio, moviliza a dos millones de personas al día. “Se enfoca todo en los buses, pero no basta. Bogotá es una ciudad que funciona como una ciudad del siglo XIX y tiene población del siglo XXI”, analiza Mario Noriega. Además, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la ciudad multiplica por 2,7 los niveles de contaminación que se consideran perjudiciales para la salud.

Ante la congestión, las ciudades buscan fórmulas como el Día sin Carro y diversos tipos de restricciones. En Lima, otro foco de contaminación (sobre todo en invierno dada la gran nubosidad), el ómnibus no puede circular por algunas avenidas, y en la pasada alcaldía diversas calles del centro pasaron a ser peatonales. Con 150.000 nuevos coches cada año (un total de 1,5 millones), proliferan los taxis, formales e informales. También México ha puesto la señal de Stop. Los coches con más de ocho años tienen prohibido circular un día a la semana y un fin de semana al mes en la ciudad. “Aunque estos mismos coches se venden en los municipios y contaminan. La solución es tener la misma política en los dos sitios, ciudad y área metropolitana”, señala Miquel Adrià. Hasta seis millones de vehículos entran y salen de la urbe cada día. Distrito Federal ha puesto en marcha proyectos para mejorar las comunicaciones, como dobles pisos en carreteras, nuevas estaciones de tren, estaciones de metro multimodales, que unen varias líneas (hay 300 kilómetros de vía y cinco millones de usuarios), y un nuevo aeropuerto fuera de la ciudad.

Y junto a la saturación, la inseguridad. Según un estudio de la Fundación Thomson Reuters, seis de cada 10 mujeres aseguran haber sido acosadas físicamente en los transportes públicos de América Latina. Bogotá, Ciudad de México y Lima son los escenarios más inseguros.

Las desigualdades sociales
La polarización social también sacude las megaurbes. El ciudadano es parte del mobiliario. “El gran reto es la inclusión”, comenta la arquitecta mexicana Tatiana Bilbao. “La vivienda es un bien social, no debería ser un commodity. Los arquitectos nos hemos desconectado de no querer lidiar con el problema de la falta de vivienda digna para la población. En México es muy fuerte la segregación en todos los sentidos, física y social. Las clases están muy marcadas. Es un México muy disgregado y contrastado. Está todo revuelto. Hace 20 años la gente cambiaba dos veces de casa durante su vida. Hoy son 17. Esto genera desarraigo, desentendimiento de la comunidad y falta de identidad”.

Raúl Fernández Wagner, profesor de urbanismo de la Universidad Nacional de General Sarmiento de Buenos Aires, ofrece una visión sobre la capital argentina, con 15 millones de habitantes en toda la metrópoli. “El mayor conflicto es el acceso al suelo por parte de la población. De cada 10 nuevos habitantes de Buenos Aires, seis no buscan la compra de suelo, sino que entran en el mercado informal. Es muy difícil tener propiedad privada porque es muy cara. En 10 años Buenos Aires duplicó el PIB. Eso ha de­sa­ta­do también un fuerte proceso especulativo con el suelo”.

Sostenibilidad, movilidad e igualdad social. Son tres de los retos de las grandes ciudades latinoamericanas. Para estas urbes no se trata solo de acumular población, sino de convertirse en mejores sitios para Critica.com.pa

enero 07, 2015

SIN REFORMAS ESTRUCTUTRALES EL PAÍS NO AVANZA

Nuestro país requiere de reformas estructurales integrales que mejoren la gestión del Estado para ponerlo al servicio de la población y lograr el desarrollo, prosperidad y consolidación democrática, sin embargo, éstas no se concretan principalmente por falta en el gobierno de liderazgo político, capacidad de convocatoria y visión de largo plazo, pero además, porque el Congreso y los partidos políticos no ponen la suficiente voluntad y convicción para definir, formular, concertar, debatir, impulsar y ejecutar las reformas requeridas para avanzar a la siguiente etapa de desarrollo y progreso.

En el actual sistema político la falta reformas influye sobre el creciente deterioro institucional, el proceso de modernización, la gestión y ética pública y la consolidación democrática, requisitos indispensables para alcanzar altos niveles de crecimiento, desarrollo sostenido y bienestar poblacional con adecuada atención de servicios públicos de calidad y de demandas sociales.

Requerimos de muchísimas reformas estructurales para no quedarnos estancados, entre ellas: Políticas (ley de partidos políticos, financiamiento estatal para partidos e institucionalización de comicios internos, eliminación del transfuguismo, bicameralidad, distritos uninominales para elección de congresistas, alternancia de género en cargos de elección popular). Electorales (ley general de elecciones, eliminación del voto preferencial, voto voluntario, voto electrónico, ley de revocatoria, fiscalización de partidos, elevación del nivel de candidatos, derechos de participación y control ciudadanos, revocatoria de autoridades). Estas reformas políticas y electorales deberían concretarse antes del proceso electoral 2016.

También: Corrupción (imprescriptibilidad de delitos e inhabilitación total a ejercer cargos públicos con impedimento de postulaciones por voto popular); Narcotráfico (narcopolítica, lavado de activos). Laboral (legislación e inserción laboral, informalidad, sistema remunerativo, servicio civil –ley recién reglamentada en junio 2014–). Educación (calidad educativa básica infantil, gestión pedagógica descentralizada, visión de largo plazo, educación rural e intercultural bilingüe, carrera docente, infraestructura).

Además: Salud (acceso y calidad de servicios, seguro integral, asociaciones público-privadas, infraestructura hospitalaria, residuos sanitarios). Justicia (reforma integral de administración de justicia). Seguridad Ciudadana (estrategia integral, consejo nacional de seguridad ciudadana, fuerzas de seguridad, sistema 24 x 24). Tecnología (adopción tecnológica, innovación y competitividad, investigación y desarrollo), y Descentralización (rediseño).

Bajo este panorama la falta de adecuadas reformas estructurales no permite perfeccionar la institucionalidad pública ni consolidar la democracia. Nuestro desprestigiado sistema político y la falta de representatividad ciudadana de los partidos políticos, tan cuestionados en sus reglas y procedimientos, requieren de urgentes y profundos cambios.
Artículo de Alfredo Palacios Dongo publicado en el diario EXPRESO, fecha 3 de enero de 2015