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octubre 18, 2016

NO HAY DESARROLLO CON ANEMIA Y DESNUTRICIÓN

La primera infancia es un sector vulnerable que no ha sido atendido con la dedicación que amerita pese a que el futuro del país depende en gran medida de la fortaleza de nuestros niños. No se puede pensar en el desarrollo si aún tenemos casos de anemia y desnutrición infantil.
Naciones Unidas define a la primera infancia como el periodo que va del nacimiento hasta los ocho años de edad, etapa que es de extraordinario desarrollo del cerebro y en el que se sienta las bases del aprendizaje posterior. Un crecimiento deficiente en esta etapa condena al fracaso a toda una generación, por ello la atención a la primera infancia debe ser de absoluta prioridad para el país.
El IV Encuentro Nacional por la Primera Infancia que se desarrolló el 6 y 7 de octubre concluye que las políticas de Estado deben centrarse en las personas, en especial en la primera infancia, y deben priorizarse sobre la base de que “la vida es primero” con el objetivo de lograr la meta anemia y desnutrición cero.
De acuerdo a la última encuesta demográfica y de salud familiar - ENDES 2016, el 43.5 % de los niños menores de tres años sufre de anemia; mientras que, el 13.5% de los niños menores de cinco años tiene desnutrición crónica.
En el panorama regional las cifras superan el promedio nacional, en el primer semestre de este año se ha registrado el 50.1% de anemia en niños menores de tres años, mientras que el 21.7% de la población infantil sufre de desnutrición crónica.
¿QUÉ HACER?
En el IV Encuentro se concluye que para enfrentar con mayor eficiencia los problemas que afectan a la primera infancia se debe realizar cambios importantes en la estructura del Estado y del Presupuesto de la República en función de una descentralización efectiva de políticas y programas dirigidos a la primera infancia.
Para ello se requiere de una articulación entre los diversos sectores del Estado, con estrategias multisectoriales que incluya al gobierno nacional, los regionales y locales. Sin dejar de reconocer la importancia de la sociedad civil, las comunidades, las  organizaciones de pobladores, las empresas, las ONG, etc.
Se debe tener en cuenta que las acciones a favor de la atención y desarrollo de la primera infancia son un núcleo central de la lucha contra la pobreza. Estas acciones tienen que apoyarse en las experiencias exitosas en el nivel local y en la participación en forma organizada de los sectores interesados.
Es fundamental que el gobierno integre con las regiones y los municipios las políticas de salud, educación, justicia, agua y saneamiento (agua segura, manejo de residuos sólidos), agricultura (seguridad alimentaria), vivienda (casitas calientes en las zonas que por las bajas temperaturas lo requieran), comunicaciones, descentralización y políticas económicas.
Experiencias piloto desarrolladas en distritos amazónicos y andinos de alta ruralidad, han demostrado que los gobiernos locales, articulados con los diversos sectores, son las entidades líderes que mejor han operado en la lucha contra la anemia y la desnutrición infantil, así como contra la violencia hacia los niños y niñas.
PRESUPUESTO 
Sin una partida económica es poco lo que se puede hacer. El presupuesto asignado a los gobiernos locales y regionales es insuficiente, por lo que se debe revisar la distribución de los recursos para que pueda atender efectivamente las necesidades en los distritos, provincias y regiones.
Las municipalidades, por su mayor cercanía con la población, son una pieza clave para la atención a la primera infancia, pero no están estructuradas para esa atención, ni reciben los recursos correspondientes.
Por ello deben tomarse las acciones necesarias para que los gobiernos locales estén en la capacidad de asumir el rol central que les corresponde en tareas como el combate contra la anemia y la desnutrición infantil, y otras acciones a favor de la atención y el desarrollo de la primera infancia.
UNA AUTORIDAD
Los especialistas consideran la necesidad de crear una autoridad visible y responsable para la primera infancia, que se encargue de promover, coordinar y articular la definición y ejecución de las políticas y los programas dirigidos a este sector y responder por sus resultados.
Esta autoridad para la primera infancia debe tener asiento en el Consejo de Ministros para que pueda actuar al más alto nivel y así tener la capacidad de liderar las políticas públicas dirigidas a la primera infancia.
En el IV Encuentro Nacional por la Primera Infancia, el premier Fernando Zavala sostuvo que la primera infancia constituye uno de los objetivos fundamentales del Gobierno y planteó el reto de que la niñez se convierta una política de Estado.
“Hay que cambiar la situación de los niños en el Perú, ellos son el futuro y el presente. El reto exige que la política pública por la infancia sea de Estado, que vaya más allá de un solo período de gobierno. Los niños son un tercio de la población del país en la actualidad, pero representan el 100% del futuro”, dijo Zavala Lombardi.
El discurso es bonito, pero si los buenos deseos no se concretan y se quedan en intenciones,  se habrá perdido una nueva generación de peruanos que no podrá aspirar al desarrollo y seguiremos como hasta hoy. El gobierno tiene la palabra.

octubre 10, 2013

APORTES PARA UN DEBATE SOBRE QALI WARMA

Hay muchos comentarios sobre Qali Warma (QW), uno de ellos hace un par de días escrito por Pedro Francke, en Otra Mirada. Es sorprendente como en la discusión se han tomado algunas ideas repitiendo argumentos usados por políticos para criticar a QW, pero que no tienen sustento real. Por ejemplo, se dice que el Pronaa tenía menos presupuesto, que ahora se gasta más para lo mismo. No es así. Efectivamente, el presupuesto del Pronaa era apenas un tercio o menos del presupuesto que hoy tiene QW (y con ello se evidencia que en los últimos años del Pronaa, este no fue fortalecido pues no se le dio más presupuesto), pero entregaba muchos menos servicios. Para muestra basta decir que el Pronaa presupuestaba entrega de alimentos para escolares sólo para 90 días del año, cuando el año escolar tiene alrededor de 191 días. Es decir que, para que el Pronaa atendiera todos los días del año escolar hubiera necesitado más que duplicar su presupuesto. Pero además, entregaba, en el mejor de los escenarios, 6 productos (2 para desayunos y 4 para almuerzos), mientras que QW incorpora en la dieta diaria de los niños más de 100.
Hay que agregar que los reportes sobre aceptabilidad y consumo de Pronaa, hechos por entidades como la Defensoría, muestran que el 50% de los niños no comía lo que recibía por su calidad, sabor, presentación o por el hastío de comer lo mismo todos los días. Es decir, lo que el Pronaa invertía solo servía para que la mitad de usuarios se llenara la barriga, el resto se perdía (o vendía, o se usaba para negocios particulares).
Finalmente, las cifras de ENAHO 2012 señalan que sólo 1.6 millones de niños y niñas recibieron el programa de alimentación escolar del Pronaa. En resumen, con ese presupuesto se atendía a 1 millón de niños menos, con menos productos, menos de la mitad de los días y con pocos productos que los niños no aceptaban y no consumían. ¿Ese presupuesto es un buen referente para QW? ¿De qué nos sirve comparar el presupuesto de alimentación escolar del Pronaa con QW? No ayuda en la discusión, no permite comparar, no es útil.

También señala que el modelo QW es un modelo proempresarial impuesto por el MEF, que además deja de lado la participación de las comunidades y organizaciones de base. Claramente hay bastante ligereza en el comentario. El modelo de QW se basa sobre todo en la experiencia de Foncodes, en el trabajo de los núcleos ejecutores. En él se entrega a la comunidad organizada y a los directamente interesados: autoridades locales (gerentes de desarrollo social que hacen las compras para programas alimentarios locales) y regionales (del sector salud) y a los padres de familia (en representación de los usuarios) la facultad de elegir a los proveedores, que deben ser empresas constituidas o consorcios que pueden incluir organizaciones de base (y reciben premios por ello).  Que más participación que darles la opción de opinar y elegir qué comerán los niños en esa región (entre distintas opciones que cumplen con el aporte nutricional requerido) y a quién, cumpliendo los requisitos, será el proveedor de raciones o canastas de productos en la región. Este modelo ha permitido que muchas organizaciones de base,  micro y pequeñas empresas sean parte de los proveedores de QW. Hoy, sólo en Lima varias centenas de mujeres de comedores populares trabajan con proveedores de QW y tenemos mujeres que han dado el paso a ser empresarias para atender a QW como se encuentra de manera emblemática en los casos de Ica, Tumbes y Paucartambo en Cusco (ver video aquí).

Pero eso no es todo. También se dice que QW ha eliminado la participación de madres en la preparación de alimentos. No es cierto. Si bien en las zonas de alta densidad, urbanas y con escuelas de gran escala se prioriza la entrega de raciones preparadas, en el resto, y en particular en zonas rurales, se entrega una canasta variada de productos para que las familias se involucren apoyando a sus hijos y a QW con la preparación. En estos colegios además se viene trabajando con empresas, municipalidades y gobiernos regionales para mejorar la infraestructura de sus cocinas. Hoy hay más de 10 mil cocinas que serán mejoradas, como resultado del trabajo articulado de gobiernos locales con QW, y más de 25 mil escuelas que recibirán menaje para sus cocinas. Sigue siendo insuficiente, pero en 7 meses representa un avance considerable.

Finalmente, en su artículo Francke plantea que el problema de políticas sociales focalizadas es que son insuficientes para atender los retos sociales de este país. Son insuficientes, pero son parte importante de la política social, sirven para asegurar que todas podamos usar los servicios que nos corresponden por derecho. Esa discusión es importante y relevante, pero no se aplica bien al caso de QW que es un programa que será universal, no focalizado, en 3 años y cuya focalización sólo está presente para definir qué niños reciben dos raciones (los que viven en distritos más pobres) y quiénes sólo una.

QW tiene grandes desafíos que enfrentar todavía y todas las ideas para enfrentarlos son bienvenidos, ayudan, pero para ello tenemos que entender el programa. Hay que mejorar la supervisión como todos han señalado, pero también incrementar la comunicación y capacitación con los padres, maestros y directores para que puedan cumplir su rol de fiscalización y control de QW. Para ello hay que invertir en comunicación masiva y en dar herramientas a la comunidad educativa para participar más y mejor en QW. Hay que trabajar con los proveedores y seguir impulsando la mejora de la infraestructura educativa y de servicios básicos de las escuelas. Tareas hay muchas, pero sobre todo asegurar que todos nos comprometamos a discutir y asumir el desafío de la alimentación escolar como un asunto de interés nacional, de Estado, no de un partido o de otro. No hay que alentar la discusión en la esfera política de QW, eso no ayudará a los niños, ni a sus escuelas.
Por Carolina Trivelli
Otra Mirada

junio 03, 2013

LAS OTRAS CIFRAS DE DESARROLLO

Cuando se habla de educación en el Perú, no falta quien saque del cajón las diversas cifras que, lamentablemente, nos siguen demostrando que los niveles esperados aún siguen lejanos. Sin embargo, pocos tienen el atrevimiento de poner el dedo en una llaga sensible que son las cifras que contextualizan y generan que los niveles esperados no sean una realidad. No se trata de los maestros, de la capacidad de los alumnos, de los padres, etc. Hay factores fundamentales que pueden contribuir considerablemente a mejorar la calidad educativa y tienen que ver, evidentemente, con la calidad de vida.

El Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) ha presentado hace unas semanas la última Encuesta Demográfica y Salud Familiar (ENDES) correspondiente al año 2012. Los datos brindados son preocupantes. Veamos algunas.

En el rubro de desnutrición crónica infantil (niños menores de 5 años) se puede ver una disminución en los porcentajes (de 19,5% a 18.1% entre los años 2011 y 2012); sin embargo,  estas cifras se contrastan con el aumento porcentual en los casos de anemia que durante el mismo periodo incrementaron de 30,7% a 32,9%. Un aumento considerable. No hay pues un motivo de tranquilidad respecto al retroceso de la desnutrición crónica que, en las zonas rurales alcanza hasta un 37% de niños, siendo las regiones de Huancavelica (51,3%), Cajamarca (36,1%) y Loreto (32,3%) las que presentan mayores casos. Por otro lado, Puno es la región que registra el mayor índice de anemia infantil con 61,5% de casos. De terror.

Es imposible que un niño pueda desarrollar sus capacidades a plenitud si estas cifras se mantienen. Cualquier aprendizaje que se imparta en el aula, aún cuando el profesor sea el  óptimo para cumplir la tarea, no cumplirá su objetivo toda vez que el receptor no se encuentra en la plenitud de sus facultades. La educación y la salud, aunque suene a verdad de Perogrullo, se encuentran directa y totalmente relacionadas. En ese sentido, las siguientes cifras también resultan alarmantes.

Los casos de mortalidad infantil (niños que mueren antes de cumplir un año de edad) brindan luces sobre la deficiencia en salud. El promedio nacional en el año 2011 era de 16 casos por cada 1,000 nacidos. En el año 2012, la tasa aumentó a 17 muertos por cada 1,000 nacidos. Pero no sólo alarma el aumento de este promedio, sino el hecho de que en zonas rurales esta cifra es mayor. De cada 1,000 niños nacidos vivos, 22 mueren antes de cumplir un año de edad.

En la misma línea, podemos reconocer que ha habido una leve mejora respecto de la vacunación infantil. En el año 2012, ha habido un incremento de 2,9% de casos en que niños entre 18 y 29 meses recibieron las vacunas correspondientes a su edad. Sin embargo, hay regiones que mantienen una deficiencia tremenda al respecto, como es el caso de Ucayali donde sólo el 60,1% se encuentra debidamente vacunado, Amazonas (60,3%) y Madre de Dios (62,3%).

Estas otras cifras, las que no corresponden al crecimiento macroeconómico tantas veces publicitado, pintan un panorama preocupante. Nuevamente, la brecha de desigualdad se hace notoria. No se puede pretender lograr un mejor nivel educativo si no se mira el escenario completo y, menos aún, si no se responde a las necesidades urgentes en determinados contextos. El plan educativo de la Gran Transformación consideraba una serie de aspectos en materia de una reforma integral que a la fecha no han iniciado. La pregunta es, ¿cuántas cifras más necesitamos para que esta transformación empiece a andar?
Otra Mirada 

mayo 14, 2013

DESNUTRICIÓN INFANTIL: GRAVE PROBLEMA EN EL PERÚ

El pasado 15 de abril fue presentado por el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) el informe “Mejorando la nutrición infantil” según el cual en Latinoamérica y el Caribe el porcentaje de niños menores desnutridos de 5 años se redujo de 22% en 1990 a 12% en 2011, además, destaca el caso peruano que con políticas intersectoriales y consistentes desde la Iniciativa de la Desnutrición Infantil el 2006 y la Estrategia Nacional para la Reducción de la Pobreza y Oportunidades Económicas (CRECER) el 2007, de 30% entre 2004 y 2006, se redujo a 20% en 2011.
Sin embargo, advierte que por desnutrición crónica infantil hay más de medio millón de niños peruanos menores de 5 años con retraso de crecimiento. Dentro de los 9 países de Latinoamérica y  el Caribe involucrados en el informe, solo Colombia registra mayor número de niños en esta condición (595,000), y después de Perú (566,000), Venezuela (458,000), Bolivia (333,000), Nicaragua (149,000), El Salvador (121,000), República Dominicana (103,000), Panamá (66,000) y Costa Rica (20,000).

Según el INEI, el porcentaje de desnutrición crónica infantil a nivel nacional es 19.5% al 2011 y 18.1% al 2012, sin embargo, estas cifras globales no expresan la realidad de muchas regiones y zonas rurales pobres con cifras altísimas, por ejemplo, 82% de niños ashánincas sufren desnutrición crónica y en la región Loreto 33%; las regiones mineras lideran las tasas: Huancavelica (52%), Cajamarca (36%), Apurímac (31%) y Ayacucho (28%). También en el ámbito rural se registra 37%, más del triple del urbano (10.1%), y en la Sierra global 35%. Inclusive en Lima metropolitana (6.8%) es la misma tasa del 2005, donde además 111,000 niños menores de 3 años padecen de anemia.

Otro grave problema asociado es el déficit calorífico en hogares rurales con niños y adolescentes que se incrementó en 10% el 2012. Según un estudio de octubre pasado de la ONG Oxfam –en base a información del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables– más de 13 millones de peruanos (47.5%) no logran cubrir sus requerimientos nutricionales suficientes para tener una vida saludable.

Bajo este panorama, la desnutrición crónica infantil representa un grave problema en nuestro país, y debe ser resuelto con mayor convicción y celeridad, principalmente en las zonas más pobres, pues sufrida durante los primeros años de vida genera impactos irreversibles, ocasionan más y severas infecciones, menor crecimiento físico y desarrollo psicomotor aumentando el riesgo de mortalidad infantil y materna, lo cual tiene un fuerte impacto en nuestro desarrollo social y económico.
Diario Expreso

octubre 31, 2012

DESNUTRICIÓN EN LAMBAYEQUE

Siete de cada diez niños sufre de desnutrición crónica en la zona andina de la región Lambayeque, reveló la coordinadora regional de la Mesa de Concertación para la Lucha Contra la Pobreza, Yolanda Díaz Callirgos.
Foto: Henry Urpeque
La especialista detalló que esta cifra se agrava en los caseríos de Incahuasi, Cañaris, Salas, Chochope, Motupe, Olmos y Oyotún, donde el promedio de ingreso diario de las familias es de apenas S/. 2.50, ingreso que no es suficiente para mantener la canasta básica y la alimentación de los humildes hogares.

“Estas cifras son penosas, pero es la realidad, en las zonas rurales la desnutrición crónica en menores de 5 años subió de 16 % a 35 % en menos de un año, esto porque las políticas de inclusión no están funcionando, el Estado no está llegando a los más humildes”, expresó.

Callirgos agregó que la desnutrición crónica en estos lugares se hace más grave porque faltan carreteras y servicios básicos que permiten que crezca el índice de pobreza y pobreza extrema. “Estamos hablando en estos lugares de un 34% de población que viven en pobreza extrema, lugares donde no hay luz, agua, ni caminos de acceso que permitan acceder a servicios de educación y salud, un problema del que deben preocuparse mucho los alcaldes locales” resaltó.

Estas declaraciones las brindó en el Encuentro Regional de Mesas de Concertación para la Lucha Contra la Pobreza que busca revisar las metas de inclusión social logradas este año.
RPP

mayo 31, 2012

DESNUTRICIÓN AFECTARÁ 450 MILLONES DE NIÑOS EN LOS PRÓXIMOS 15 AÑOS

450 millones de niños y niñas en todo el mundo sufrirán retrasos en su desarrollo físico y mental durante los próximos 15 años si es que no se adoptan medidas para evitarlo, revela un reciente informe de la organización Save the Children sobre nutrición infantil.
Niños de Mamagpampa - Distrito de Kañaris - Departamento de Lambayeque - Perú
Foto: Larcery Díaz Barrantes
La crisis alimentaria, generada por la especulación capitalista, amenaza con la vida y el desarrollo de los niños y niñas quienes viven en medio de la desnutrición y la malnutrición. El informe “Una vida sin hambre: cómo combatir la desnutrición infantil” revela que cada hora mueren 300 menores a consecuencia de la desnutrición que es causa subyacente de más de un tercio de las muertes infantiles en todo el mundo: 2,6 millones al año, de un total de 7,6 millones. (Puede leer el resumen en español y aquí la versión completa en inglés).

Denuncia que los avances en la reducción de la desnutrición han sido muy lentos en los últimos 20 años y que la combinación del cambio climático, la inestabilidad del precio de los alimentos, la inseguridad económica y los cambios demográficos los están ralentizando aún más. Además, plantea que el hecho de que la desnutrición no se registre en los certificados de defunción contribuye a que no se combata de forma eficaz. Save the Children explica que para los niños que sobreviven la desnutrición a largo plazo provoca daños devastadores e irreversibles.

La falta de alimentos nutritivos, sumado a las infecciones y enfermedades, provocan que sus cerebros no se desarrollen adecuadamente. “Al menos 170 millones de niños y niñas en todo el mundo padecen un retraso en su crecimiento a causa de la desnutrición. Esto implica no sólo que su estatura sea menor que la media, sino también que pierdan cursos escolares y que rindan menos académicamente”, indica.

Según la responsable de programas internacionales de Save the Children, Lucía Losoviz, “este año es clave para lograr que todos los niños reciban la nutrición que necesitan y poner fin a la crisis de desnutrición a nivel global”. Los suplementos nutricionales y el impulso de hábitos saludables, como el lavado de manos o la lactancia materna, podrían prevenir la muerte de casi dos millones de menores de cinco años y muchas enfermedades si llegase a la población infantil de los 36 países donde vive el 90 ciento de los niños con desnutrición, advierte la organización.

El informe incluye algunos testimonios para poner rostro a estas situaciones, como el de Maritu, una niña etíope de nueve años, que aparenta menos edad de la que tiene. “Hoy he comido un pequeño trozo de injera -pan sin levadura que se sirve con una salsa básica- para desayunar. Lo hemos compartido entre cuatro personas. No comemos nada más. Una vez al año, en ocasiones especiales, es posible que coma huevos o carne. No hay suficientes alimentos, pero mis padres me dan lo que hay disponible. A veces me da hambre en la escuela”, dice la niña, cuyo crecimiento se ha visto afectado por una dieta pobre en nutrientes.
Kaosenlared y Save The Children