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febrero 10, 2014

UN ABISMO DE DESIGUALDAD ENTRE PAÍSES POBRES Y RICOS

Una nueva estadística sobre la distribución de la riqueza en el mundo muestra que el patrimonio de la población de los 40 países más ricos supera en 198 veces el de las 40 naciones más pobres. La riqueza por persona de los 5 países con mayor riqueza supera en 1.700 veces la de los 5 países más pobres. El descenso de la desigualdad en la última década se debe más a un retroceso de la riqueza especulativa de los ricos que de avances en los países pobres. Hasta ahora conocíamos la brecha económica Norte-Sur[1] a través de las desigualdades de renta existentes en el mundo (el “flujo” de lo que se ingresa cada año), pero no se contaba con información de las diferencias de riqueza (el “stock” total de bienes acumulados por los hogares) entre países. El Instituto de Investigación de un banco suizo (Credit Suisse) ha desarrollado una estadística bastante completa sobre la riqueza en 174 países (Global Wealth Report) que resulta de sumar los “activos” que poseen los hogares, incluyendo los bienes financieros (ahorros, inversiones, dinero disponible…) y no financieros (inmuebles, joyas, obras de arte…) y restar los “pasivos” (deudas pendientes). Según esta fuente las diferencias de riqueza por persona entre los 40 países más ricos y los 40 más pobres son siete veces mayores que las diferencias de renta. Si la ratio entre los grupos de más y menos renta en 2012 es de 27, en el caso de la riqueza llega a 198 . La desigualdad es de tal magnitud que obliga a construir un gráfico muy alargado para que los valores de los países pobres resulten mínimamente visibles (Gráfico 1).

En los primeros 40 países del ranking (cuyos habitantes suman algo más de mil millones de personas) la riqueza media supera casi en cuatro veces su renta anual; es decir, lo acumulado históricamente es muy superior al flujo de ingresos anual. En cambio, en los 40 últimos (también algo más de mil millones de personas) la riqueza acumulada es la mitad de la renta anual, por tanto, las rentas se gastan en consumos básicos y apenas se pueden dedicar a incrementar los patrimonios. Entre estos dos polos se sitúan los 94 países intermedios (cuatro mil millones de personas, más de la mitad en China e India), cuyo patrimonio medio es muy similar a su renta anual.

Distribución de la riqueza por grandes regiones.
América del Norte y la Unión Europea, donde vive el 13,2% de la población mundial, concentran el 59,3% de la riqueza (136 billones de dólares en 2012). En el otro extremo, se sitúan el continente africano, la India, el resto de Europa, América Latina y China, que reúnen al 63,1% de la población y sólo al 17,8% de la riqueza (41 billones). En situación intermedia el resto de Asia y del Pacífico (que incluye países muy dispares, como Japón, Filipinas o Vietnam), con tasas más equilibradas: 23,6% de la población mundial y 22,9% de la riqueza (53 billones) (Gráfico 2).

Los cinco países más ricos, en valores absolutos, son Estados Unidos, Japón, China, Francia y Alemania, que concentran el 60% de la riqueza mundial de los hogares. Sin embargo, la riqueza relativa (por persona) es mayor en Suiza, Australia, Noruega, Luxemburgo y Suecia, cuya población de 45 millones de habitantes dispone de un patrimonio medio de 303.000 dólares. La riqueza por persona de estos 5 países es mil setecientas veces mayor que la de los 5 países más pobres, todos africanos (Guinea-Bissau, Etiopía, Burundi, República Democrática del Congo y Malawi) cuyos 193 millones de habitantes sólo alcanzan 161 dólares de patrimonio medio.

La brecha de desigualdad se ha reducido en la última década
Hasta aquí tenemos una foto fija de la distribución de riqueza en la actualidad. Pero es importante conocer cuál es la dinámica que se ha registrado en los últimos años, que coinciden con el cambio de ciclo económico, a partir de la crisis de 2007-2008. En 2001 la riqueza media por persona en los 40 países más ricos del mundo experimentó una bajada  del 8,4%, como consecuencia del pinchazo de la burbuja especulativa de las empresas “punto com”, para subir un 32,5% entre ese año y 2007, y caer de nuevo un 19,2% a raíz de la crisis económica de los últimos cinco años (línea azul del Gráfico 3).

En conjunto, el patrimonio medio por persona en el grupo de países más ricos ha experimentado un descenso del 2% entre 2000 y 2012 (-3.600 dólares en valor monetario constante, a precios de 2012). Sin embargo, existen diferencias regionales importantes dentro de este club de países ricos: en la Unión Europea se registró un incremento del 21%  (+17.000$),  y en América del Norte una disminución del 14%  (-31.000$). El punto de partida era muy favorable a los hogares norteamericanos cuyo patrimonio medio en el año 2000 doblaba al de los europeos [2], una  ventaja que se ha reducido a la mitad (+53%) en el año 2012.

España se sitúa en 2012 en el grupo de los países más ricos, ocupando el puesto 26 en el ranking de riqueza por persona (el décimo del mundo por la riqueza total de los hogares). Su evolución desde el año 2000 ha estado marcada por los dos ciclos económicos de la década, de expansión hasta 2007 y de recesión a partir de entonces.  Después de una caída del 5,2% en 2001, más suave que la experimentada por el grupo de países ricos, experimentó un crecimiento extraordinario del 93,7% entre 2001 y 2007, para bajar un 43,2% entre 2007 y 2012. Fluctuaciones muy elevadas que han estado asociadas a la expansión y posterior pinchazo de las burbujas inmobiliaria y financiera [3], principales activos del patrimonio de los hogares.  De esta manera, la riqueza por persona en España en 2012 es sólo un 4,4% más elevada que en el año 2000 (+3.800 euros), un saldo bastante inferior a la media de la Unión Europea (+21%) y con una tendencia a la baja más pronunciada en los últimos años. Por su parte, los 40 países más pobres y los 94 intermedios duplicaron su riqueza por persona entre 2000 y 2007 para reducirla en 2008 en una cuarta parte. A partir de entonces, los intermedios siguieron aumentado su riqueza y los más pobres la redujeron de nuevo en un 13%. En el caso de los 94 países intermedios, conviene destacar el peso determinante de China, pues su riqueza por persona creció un 138% entre 2000 y 2012, mientras el resto de países intermedios aumentó un 49,6

En definitiva, la brecha de desigualdad  entre países sigue siendo inmensa, pero las diferencias se han reducido de forma significativa entre los 40 países más ricos y los países intermedios (en este caso por la incidencia de China y, en menor medida, la India), y de forma menos intensa con los 40 países más pobres, que han incrementado su patrimonio medio por persona en un 25% (de 700 a 872 $). Si la riqueza media de los 40 países más ricos en el año 2000 era 34 veces mayor que la de los países intermedios y 252 veces mayor que la de los 40 países más pobres, en 2012 esa ratio pasó a ser de 19 y 198, respectivamente. ¿Quiere decir esto que caminamos progresivamente hacia un mundo menos desigual en términos de riqueza monetaria? A la vista de la evolución que muestra el Gráfico 4 parece que pesa más la caída de riqueza de los países ricos, producto de la desvalorización de patrimonios basados en la especulación, que el avance de los países pobres. En todo caso, hay una cierta expansión en algunos espacios de la antigua “periferia”, basados en una extensión del modelo capitalista y de la acumulación a zonas que habían permanecido al margen de las inversiones globalizadas. Por otra parte, siguen faltando datos para mostrar la evolución del reparto de la riqueza entre las poblaciones de los distintos países. Con ellas nos veríamos obligados a matizar un diagnóstico demasiado optimista. Al menos, en el caso español sabemos que en España las diferencias de patrimonio entre el 25% de hogares más ricos y el 25% más pobre aumentaron de 39 a 50 veces entre 2005 y 2009 (ver indicador 10 del ámbito Renta y Patrimonio del Barómetro social) y que entre 2011 y 2013 se ha incrementado el número de “ultra ricos”, como comentábamos en un post anterior.

[1] Indicador Nº 1 del ámbito de Relaciones internacionales del Barómetro social de España. Se obtiene a partir de los datos de población y PIB en paridad de poder adquisitivo que publica anualmente el Banco Mundial para 173 países. En las próximas semanas se incluirá un nuevo indicador de distribución de la riqueza en el mundo basado en la nueva estadística que avanzamos aquí.
[2] En los cálculos se incluyen los 28 países que forman actualmente la Unión Europea.
[3] El precio del metro cuadrado de vivienda, en euros constantes, subió un 76% entre 2001 y 2007 y bajó un 24,8% entre 2007 y 2012; y el valor de las acciones aumentó un 96,4% en el primer período para bajar el 24,8% en el segundo. Ver indicadores 11 de Renta y 1 de Vivienda del Barómetro Social de España. La comparación entre las tendencias del PIB mundial, más moderada y regular, y la de la riqueza, con picos y caídas mucho más pronunciados (Gráfico 3) muestran la importancia del componente especulativo de buena parte de la riqueza, ligadas a las fluctuaciones de los valores monetarios, bursátiles e inmobiliarios.
Barometro Social de España

junio 18, 2012

LOS RICOS Y EL DESPOJO DE LOS POBRES

Uno de cada 4 billonarios del mundo explota recursos naturales y 13 de los 100 hombres más ricos se dedican a actividades de minería y metalurgia. En el lado opuesto del mismo mundo 2 de los 10 países más pobres llegaron a esa condición gracias al despojo de sus minerales (Surinam del aluminio, Liberia del hierro).

La riqueza de pocos, muy pocos entre 7000 millones de habitantes, resulta equivalente a la miseria de miles de millones que es resultado del modo de capitalista de destrucción y desigualdad basado en relaciones de explotación que destruyen lo colectivo en un lado para acumular lo privado en otro. En este balance se calcula que el hombre mas rico del mundo es Carlos Slim de México, cuya fortuna individual es superior a 74 billones de dólares (cifra difícil de entender: 74 mil millones de millones de dólares) equivalentes al PIB de países como Ecuador o Azerbaiyán. Le sigue Bill Gates, con una fortuna superior a 60 billones, algo más que el PIB de Croacia o Luxemburgo.

Los potentados, como se les denomina técnicamente, tienen un capital suficiente para comprar un continente o para eliminar del planeta el hambre y las carencias materiales de cientos de millones, empezando por evitar la muerte por hambre y sed de al menos un millón de niños prevista para los próximos tres años. Combatir el hambre podría costar un poco menos de medio billón al año. El capital de las cien personas mas ricas del mundo (medido en dólares) supera los 1670 billones, comparables con la suma de los PIB de Japón, Francia, Alemania, India y Rusia juntos. Solamente las 10 personas más ricas suman un capital de 374 billones, equiparable al PIB de Hong Kong, Suiza o Grecia. La cuarta parte de los 100 más ricos están asociados a empresas de energía, petróleo y gas (5 rusos, 4 americanos, 1 Brasilero, un Indio) y 13 a minería y metalurgia.

Sin duda las trasnacionales de las que estos 24 ricos son sus propietarios, están comprometidas con los megaproyectos mineros y de hidrocarburos del mundo pobre. Sus empresas de explotación y extracción cumplen el doble efecto de multiplicar la velocidad del despojo que produce enriquecimiento privado por un lado y de alterar las condiciones de vida que provocan empobrecimiento a sus gentes y deterioro del planeta. Vistos individualmente cada potentado tiene historia, pertenece a un lugar. 33 son estadounidenses, 15 rusos, 7 indios, 3 son de Hong Kong destacados en el negocio inmobiliario, 6 son mujeres, 2 son de la familia alemana Quandt que se benefició del nazismo fabricando uniformes y armamento y son dueños de BMW, 2 se dedican a telecomunicaciones, 15 se dedican a la moda.

Por mencionar algunos: Amancio Ortega es propietario de Zara, Berska, Stradivarius y Massimo Dutti, con 1372 tiendas en 73 países y 400 ciudades, el 90% de la materia prima proviene de fuera de España; las familias Ferrero y Mars basan su fortuna en el chocolate producido por campesinos pobres de países del África y América Latina.

En tecnología, hay 11 billonarios, 9 de ellos Estadounidenses que controlan Microsoft, Oracle, Google, Facebook, Dell. En los puestos 79 y 97 aparecen respectivamente los Colombianos Luis Carlos Sarmiento que en los años 70 era un modesto empresario que ofrecía ahorrar el dinero de los pobres y darles a cambio créditos de vivienda y Alejandro Santo Domingo, heredero de Julio Mario, conocido por la cervecera Bavaria y Caracol Radio y Televisión, sus fortunas son superiores a los PIB de Nicaragua y Ruanda. Para los potentados y los que tienden a emularlos o imitarlos solo opera una ley: La riqueza individual prima sobre todo lo demás, y su sueño es acumular al costo que sea. Para Sheldon Aldelson (el rey de Las Vegas) dueño del hotel-casino más grande del mundo, con más de 4,027 habitaciones, su sueño es crear el mayor casino y centro de ocio y convenciones del Sur de Europa.

El hombre mas rico de malasia, Robert Kuok, cumplió su sueño de tener un yate hecho en oro macizo que está adornado con una botella de diamantes y huesos de tiranosaurio, su nuevo sueño es tener un avión de oro macizo. Al otro lado de los sueños individuales, millones de personas sueñan en colectivo simplemente con ser reconocidos como seres humanos y tratados como tales, mas de mil millones sueñan con agua y comida, trescientos millones de personas en África que viven con menos de un dólar al día solo sueñan con vivir siquiera un día más.

Vista la riqueza por países según los ingresos con relación al Producto Interno Bruto en millones de dólares por año, aparecen: U.S.A, con 14.256, que sigue la idea de que lo que sea bueno para los americanos no importa como se consiga; Japón con 5.068; China con 4.909; Alemania con 3.352; Francia con 2.675; Inglaterra con 2.18; El país de América Latina mejor posicionado es Brasil con 1.574. Entre los 20 primeros no hay ningún país africano, aunque son la mayor potencia en biodiversidad, diamantes y minería. Según el Ingreso Por Persona año, aparecen en miles de dólares: Qatar con 179.000; Liechtenstein con 141.100; Luxemburgo con 82.600; Bermudas con 69.900; Singapur con 62.100; Isla de Jersey con 57.000; Noruega con 54,600; Brunei con 51,600; Emiratos Árabes Unidos con 49,600; Kuwait con 48,900; Estados Unidos con 47,200; Andorra con 46,700; Hong Kong con 45,900. Y países como Congo, reciben 490 dólares al año.

Entre los diez países más pobres del planeta, medidos por el número de pobladores que viven sin acceso a lo mínimo necesario para estar vivos se destacan los africanos que son ricos en todo aquello que hace ricos a los ricos. En estado de máximo empobrecimiento están Zambia con el 86% de su población en estado de pobreza, Franja de Gaza con el 81%, Zimbawe con el 80%, Chad con el 80%, Moldova con el 80%, Haití con el 80%, Liberia con el 80%, Guatemala con el 75%, Surinam con el 70% y Angola con el 70%. Todos ellos tienen en común que no eran pobres, que fueron saqueados, sometidos a las exigencias de las exitosas empresas globales y en particular de sus concretos propietarios que desplazaron de manera “legal” las riquezas colectivas a sus cuentas personales y familiares.

Tienen en común que para empobrecerlos sus gobernantes agenciaron la guerra favorable a la expropiación y al paso de la riqueza a manos privadas. Y es común que todos sufrieron cuantiosas pérdidas ante precios fijados por los empresarios. Los 10 países más empobrecidos están en esta condición por causas como: Un cuarto de siglo de guerra en Angola; La quiebra de una economía basada en el aluminio en Surinam como efecto de los precios internacionales; la dictadura en Haití; dos décadas de guerra y barbarie en Guatemala; destrucción de la economía del hierro y del caucho por la guerra en Liberia; Zimbawe comprometió su capital en la guerra del Congo; Franja de Gaza sitiada por Israel; Chad saqueada por los mayores niveles de corrupción, no tiene comida pero tiene corruptos en disputa.

En los años de total dictadura de los mercados, las 100 personas más ricas aumentaron sus fortunas, mientras los trabajadores perdieron sus empleos y la salud, la educación, la comida y el agua, pasaron a ser fuente de fortuna personal. La fortuna de los ricos no padece las crisis, las usa para acumular más rápido. Solo el 1% de población (potentados) vive muy bien y no reconoce la carencia ajena, controla ya no la necesidad si no también los deseos de la gente. A ese 1% el neoliberalismo le resulta perfecto y la guerra acomoda sus fortunas.

Abominan los derechos porque les interfiere su libre desarrollo del capitalismo, razón que utilizan para sembrar miedo y desterrar toda oposición al capital -su capital-. El grito de los ocupas en las calles de U.S.A, de los indignados en Europa y de los estudiantes en América Latina fue y sigue siendo contra la alianza de: empresarios, políticos y militares, que han dado por calificar como acto terrorista en su contra toda reivindicación por derechos humanos, por democracia real o por simple justicia. Los medios, las instituciones y algunas cátedras se encargan de completar la idea de que el capital individual se debe al esfuerzo particular y en cambio la pobreza y la desigualdad se deben a los designios de dios o de la naturaleza y convocan desde el pulpito, la pantalla o el atril a perseverar hasta obtener fortuna individual, invitan a ser imitadores, a alcanzar los sueños de los ricos cuya única expresión es la fortuna.

La pobreza los desmiente: no faltan alimentos para saciar el hambre de la humanidad, hay comida suficiente pero tiene propietarios que acumulan a través de ella; tampoco sobra gente en el planeta, la gente padece hambre o sed porque no puede comprarle el agua, ni los alimentos a los ricos que sin haberlos producido se hicieron dueños. La propiedad privada se ampara en un “derecho ilegal e ilegitimo”, que está bien empezar a destituir como derecho humano, porque basados en él legalizan e impiden a los empobrecidos tomarse lo que necesitan, mientras los mismos ricos se permiten todo, inclusive tomarse hasta lo que no necesitan.

*Manuel Restrepo Dominguez, escritor y periodista. Profesor titular de la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia. Ph.D en derechos humanos. Director Maestría en derechos humanos.La Maestría esta adscrita a la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales. Autor de “Teoría de los derechos humanos y políticas públicas” “Tierras y Vivienda: nada cambia, son las mismas estrategias” entre otras obras.
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