mayo 20, 2014

LA MISERIA DE LOS POBRETÓLOGOS

En las últimas semanas hemos observado un debate entre políticos y expertos sobre las últimas cifras de pobreza que ha publicado el INEI y que supuestamente nos colocarían en el mejor de los mundos. Para tanto ha dado el asunto que hasta un ex presidente nos ha dicho que ahora lo están haciendo bien pero que él antes lo hizo mejor.
Esta feria de vanidades se basa, sin embargo, en una falacia: a mayor crecimiento, menor pobreza y más bienestar de la población. Sostengo que eso es falso.

Primero, sobre el método para medir la pobreza. El INEI aplica el método de la pobreza monetaria; es decir, todo aquel que gana más de 292 soles al mes no es pobre, una cantidad sensiblemente retrasada frente a la realidad actual. Eso les da el 23% de pobres que actualmente tendríamos en el país, muy distante ciertamente del 54% que teníamos una década atrás. Pero basta con salir a la calle en cualquier ciudad del Perú para darse cuenta que mucho más de una cuarta parte de la población se encuentra en situación de pobreza. Además, no hay que olvidarnos que cuando García asumió como Presidente el 2006 despidió al jefe del INEI, empezó una persecución judicial contra el mismo y la siguiente jefatura de ese instituto cambió la forma de calcular a los pobres. ¿No habrá tenido eso que ver con la brusca baja del porcentaje de pobreza durante su gobierno?

Segundo, existe otro método para calcular la pobreza que es el de las necesidades básicas insatisfechas, según la mayor parte de los expertos más cercano a la realidad que el anterior. Por este método para el 2013 la pobreza está en el 36% y no en 23%, 13 puntos más que la medida del INEI. Pero claro, la exactitud socio-económica está gravemente reñida con las necesidades de la propaganda política.

Sin embargo, más allá de los métodos, ¿mide el porcentaje de pobres el bienestar de la población? El Banco Mundial (BM), inventor de la falacia, dice que sí, pero la mayor parte de las ciencias sociales que se ocupan del tema señalan lo contrario. La pobreza para el BM no es una categoría relacional sino aislada, no forma parte de una estructura donde hay agrupamientos sociales, llámense estos estamentos o clases. Es simplemente un grupo con carencias que hay que reducir. Pero lo que nos indica la academia es algo distinto, las carencias existen por la ubicación de los individuos en un sistema no por su condición aislada. El bienestar, por lo tanto, está en relación directa al mejoramiento relativo de su posición en el sistema social; es decir, no sólo por lo que ellos tienen (o no tienen) sino también por lo que tienen otros.

Por ello, se considera a la desigualdad social como la categoría que nos permite acercarnos con mayor exactitud a medir el bienestar. Sin embargo, en este punto, nos hallamos en una situación deplorable. Si tomamos el índice gini ­-medida de la desigualdad- en su versión corregida, tenemos un gini aproximado de 0.6. Uno de los índices de desigualdad más altos de América Latina. Esto no es una sorpresa si tomamos la cantidad de trabajo informal, cercano al 70% de la PEA y el escaso trabajo decente, que llega solo al 12% de la PEA. Una década de crecimiento con un promedio cercano al 7% que produce esta desigualdad, poquísimo empleo decente y enorme informalidad ¿puede ser calificado de bienestar? Ciertamente que no.

La razón fundamental para que la disminución de la pobreza no pueda ser calificada como bienestar es que esta no produce por si sola integración social. La integración social la produce la multiplicación del trabajo con derechos. El ejemplo más claro de esto es la actual ola de violencia criminal en la costa norte del Perú. Ya aparecieron los expertos que dicen que el crecimiento suele traer este tipo de crimen siempre. No señores, no siempre. El crecimiento asociado al capitalismo salvaje es el que más promueve la violencia criminal, justamente porque no brinda ninguna estabilidad en el empleo.

Por ello decimos que a mayor crecimiento y menor pobreza no hay necesariamente mayor bienestar, porque no se multiplica el trabajo decente ni se erosiona la desigualdad. Para que tengamos mayor bienestar hay que multiplicar el trabajo con derechos y de esa forma bajar nuestro índice de desigualdad, que no solo afecta la economía sino también la representación política. Recordemos lo que nos dijo el Presidente Lula cuando estuvo hace unos meses de visita en nuestro país: la gran política social de sus ocho años de gobierno fue crear 20 millones de puestos de trabajo decente, logro incomparable en la historia de Brasil y ejemplo para América Latina.
Otra Mirada

mayo 19, 2014

AVANCES EN LA LUCHA CONTRA LA VIOLENCIA HACIA LA NIÑEZ EN AMÉRICA LATINA

El Movimiento Mundial por la Infancia de Latinoamérica y el Caribe (MMI-LAC*) presentó un nuevo informe sobre violencia contra la niñez en 18 países de la región, que si bien reconoce importantes avances en esta materia, identifica importantes desafíos pendientes para acabar con todos los tipos de violencia de la que son víctimas niñas, niños y adolescentes.

En la presentación del reporte, realizada hoy durante la reunión anual del MMI-LAC, participó la Representante Especial del Secretario General de Naciones Unidas sobre Violencia contra la Niñez, Marta Santos Pais, varios representantes del Comité de Derechos del Niño y los directores de las principales organizaciones y redes que trabajan por la infancia en la región.

Basado en consultas realizadas a los Gobiernos y la sociedad civil, el informe destaca las acciones que han realizado 18 países de América Latina en seguimiento a las prioridades identificadas globalmente para reducir la violencia hacia los niños en términos de políticas públicas y planes para combatir la violencia contra la niñez, la armonización de marcos normativos para la protección infantil, y la organización para mejorar los sistemas de registro de datos de casos de abuso y maltrato.

Entre los avances concretos, este informe subraya los progresos de los países de la región en adecuar sus legislaciones, así como en la ratificación de convenios internacionales relativos a la lucha contra la violencia hacia la niñez. Igualmente, se destacan las nuevas leyes de combate al ‘bullying’ o acoso escolar en al menos un tercio de los países, y la ratificación del Tercer Protocolo de la Convención sobre los Derechos del Niño en Costa Rica y Bolivia que permitirá a su infancia y adolescencia denunciar ante Naciones Unidas posibles violaciones de sus derechos. Por el contrario, se identifica como el mayor desafío para casi todos los países el de mejorar su capacidad de almacenar y registrar los casos de violencia contra la niñez, ya que la falta de datos dificulta conocer los tipos de violencia, quiénes son sus víctimas y dónde se encuentran.

Para Marta Santos Pais, en la región persiste una brecha entre el marco normativo de la Convención sobre los Derechos del Niño y la realidad diaria de millones de niños, que siguen identificando la violencia como una de sus mayores preocupaciones. “La negociación internacional de la futura agenda de desarrollo nos ofrece una oportunidad única de incluir la eliminación de la violencia contra la niñez como un objetivo prioritario de desarrollo sostenible. Esto movilizaría recursos y esfuerzos que resultaría en grandes avances por la niñez”, apuntó Marta Santos Pais.

El Secretario General del MMI-LAC y Director para las Américas de ChildFund International, Paul Bode, destacó que “las niñas y adolescentes son las principales víctimas del abuso sexual en la región, y que los niños y niñas pertenecientes a poblaciones indígenas son los más expuestos a violaciones de sus derechos”. Resaltó también que “la pobreza y pobreza extrema son desafíos pendientes y deben abordarse como causas estructurales para eliminar la violencia contra la niñez”.

El estudio presentado hoy es un importante aporte de trece de las principales organizaciones que trabajan por la infancia en América Latina. El objetivo es motivar a los gobiernos a tomar aún más acciones para erradicar la violencia, así como promover un monitoreo cercano de la sociedad civil para garantizar el derecho de los niños y niñas a estar protegidos en el hogar, la escuela y la comunidad.

Para descargar el informe, la infografía regional y las infografías de los países analizados hacer click en los links:
Informe final: http://bit.ly/1inGHX3
Resumen Ejecutivo: http://bit.ly/1on70lt
Infografías por país: http://bit.ly/SwT6TU
Mapa regional interactivo: http://goo.gl/bdp9am
Fuente: El Movimiento Mundial por la Infancia de Latinoamérica y el Caribe (MMI-LAC)

mayo 14, 2014

DESCIFRANDO LA POBREZA

En el reciente informe del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), se muestra una disminución de la pobreza desde un 25,8% a un 23,9% del total de peruanos. El gobierno presenta esto como una señal de que el Perú sigue su camino al desarrollo y  la inclusión. Sin embargo, hay ciertas dudas que surgen una vez que se analiza el trasfondo de esas cifras.

Hace unos días, el ex presidente Alan García salió a criticar al gobierno alegando que la pobreza en sus primeros años de gobierno se redujo en mayor proporción de lo que se viene haciendo en el de Humala. Además, señala que, a diferencia del marco general, hay 8 regiones que presentaron un aumento de sus niveles de pobreza. Nosotros creemos que incluso estas críticas en aras de un autoensalzamiento son muy simples respecto a la realidad.

Para empezar, el INEI usa una “línea de pobreza” la cual es un monto monetario que le permitirá a una persona adquirir una canasta con insumos básicos para sobrevivir adecuadamente por un mes. El promedio para el país se encuentra en S/.292 mensuales lo que a todas luces es insuficiente para las actividades que una persona requiere hacer. La lucha por aumentar la Remuneración Mínima Vital, la cual actualmente es 2.5 veces mayor que la línea de pobreza, es una clara muestra de que hay problemas de concepción en este estudio.

El economista de la Universidad del Pacífico Enrique Vásquez ha desarrollado recientemente un estudio de la pobreza peruana desde un enfoque multidimensional. Para ello, incluyó en sus mediciones otros indicadores además de la monetaria que usa el INEI. Entre estas se encuentran la capacidad de acceso a la educación y a la salud que tiene la familia, el déficit calórico, y la infraestructura de vivienda básica como acceso a luz, agua y desagüe, etc. Esta es una medida más exacta ya que no basta con que una familia tenga la capacidad de gasto para comprar cosas básicas, pues hay que considerar si además es capaz de acceder y ofrecer una mejor calidad de vida en todo sentido.

Según este estudio, en el año 2012, mientras que el INEI mostraba un nivel de pobreza estimado en 25,8% del total de la población, el enfoque multidimensional mostraba que la pobreza afectaba al 36,6% de los peruanos. Esto demuestra que hay un grupo de pobres equivalente a 3’280,000 de personas aproximadamente que el Estado no consideraba como tales y, por lo tanto, no los incluía en sus planes de reducción de pobreza. Si nos enfocamos en el estudio de la pobreza multidimensional visto líneas arriba, nos daremos cuenta que la pobreza no se redujo de manera adecuada ni considerable tampoco en el gobierno de García pues desde el 2007 al 2011 sólo habría caído en 4,68 puntos porcentuales.

El gobierno dice tener interés en usar este nuevo enfoque de medición de la pobreza pues le permitirá reorientar de manera más eficiente sus políticas sociales y de inversiones para lograr una mayor inclusión dándoles a todos los peruanos las mismas oportunidades. Para ello, sería recomendable que el ministro Castilla empiece a modificar su manejo de la economía, de tal forma que los pobres no sólo tengan lo que les haga falta a manera de ayuda asistencial o subsidios, sino que también puedan ser capaces de ellos mismos salir adelante con empleos donde se aproveche su productividad.
Otra Mirada

mayo 08, 2014

COMPETITIVIDAD: ¿CUÁNTO LE IMPORTA A LOS GOBERNANTES?

La Agenda de los próximos gobernantes regionales y locales será, indudablemente, la priorización del aspecto educativo para lograr que Lambayeque sea una región competitiva, toda vez que una población bien educada y con capacidad creativa será capaz de incrementar la producción y generar valores tangibles e intangibles que nos afianzarán en el desarrollo sostenido.
Atendiendo el mensaje que el Nobel de Economía Paul Krugman dejó a su paso por Lima, el vicerrector Administrativo de la Universidad César Vallejo – UCV Chiclayo, Raúl Valencia Medina, remarca que no existe país competitivo sino empieza a invertir en educación de calidad y si no logra que sus políticas públicas garanticen la salud del niño desde que está en el vientre de la madre.

“Nos llamó poderosamente la atención el mensaje que dejó Krugmanporque nos hizo entender las diferencias que existen entre un niño cuya madre no recibió la atención adecuada y alimentación durante el período de gestación y un niño que sí recibió salud de calidad desde el embarazo. Solo el comparativo sirvió para entender la necesidad de que el Estado, a través de todos sus estamentos de gobierno (nacional, regional y local), brinde atención a las madres gestantes y recién nacidos, porque de otra forma tendremos nueva población joven pero sin las posibilidades de competir”, comenta el académico.

Los buenos ejemplos
Valencia Medina refiere que el nivel de competitividad del Perú, en comparación con los países de la región es bastante negativo, realidad que debe servir como un llamado de atención a los gobernantes para que se adopten medidas que permitan revertir esta situación.

“Dentro del gasto público de los diez países que son paradigmas a nivel mundial en lo referente a competitividad se tiene por ejemplo que estos invierten aproximadamente el 8% de su PBI en Educación. Es decir, la clave de estos Estados para ser mejores es invertir en Educación, Ciencia y Tecnología. La segunda medida con resultados favorables es apostar en Salud con una buena infraestructura, equipamiento y, sobre todo, brindando una remuneración adecuada a quienes brindan la atención a los usuarios. Ser educador o médico en los países más competitivos es un privilegio, un estatus, nadie así nomás lo es, porque existen condiciones tan exigentes que en nuestra realidad son inimaginables”, relieva.

El académico compara la inversión de los países con mayor índice de competitividad que alcanza al 8% del PBI con la inversión que el Estado peruano desembolsa anualmente para dicho rubro, la misma que llega apenas al 2.7% según las cifras que revela el Banco Mundial. “Con esa realidad qué nos puede esperar a nosotros como país en el contexto de la competitividad si nuestro propio Estado deja de lado las inversiones más importantes que son Educación, Salud, Infraestructura y Capital Humano”, refiere.

Educar para crecer 
En su opinión, los gobernantes del país no comprenden aún que el éxito de otros Estados se sustenta precisamente en la educación, siendo esta la base para generar mejores condiciones de desarrollo social, económico y cultural. “No se puede explicar qué es lo que miran o comprenden nuestros gobernantes cuando van a otros países. El asunto no es producir más sino producir mejor. Nosotros vendemos materia prima a 4 dólares y esta regresa industrializada para costarnos 15 dólares. No tener una visión competitiva está originando que el boom económico que atraviesa el Perú hace 14 años no tenga sostenibilidad en el tiempo para la población”, indica.

Remarca además que solo el año pasado ingresaron al país más de 33 mil profesionales extranjeros para ocupar puestos de alta gerencia y competitividad, campos en el que pocos peruanos están capacitados.

Mejora regional 
En el terreno regional, Raúl Valencia señala con realismo que la situación tampoco es favorable, pero que sí se están haciendo esfuerzos por mejorar los estándares de calidad de enseñanza, más aún porque ya se culminó con la elaboración del Nuevo Proyecto Educativo Regional, herramienta formulada por la Universidad César Vallejo – Chiclayo, única en la región que tiene acreditada su carrera de Educación, y la gerencia regional sectorial a través de un convenio con el Gobierno de Lambayeque.

“No se trata únicamente de criticar, sino también de proponer y ayudar a resolver los problemas. Podemos hablar con toda autoridad porque allí está el resultado de nuestra propuesta: una herramienta que nos define una ruta consensuada sobre cómo mejorar la educación en Lambayeque en base a un modelo que se ajusta a la realidad y aprovecha los recursos que los educadores y estudiantes tienen a disposición para convertirlos en soportes del aprendizaje”, explica.

Visión económica
En el plano local, el vicerrector Administrativo de la UCV Chiclayo señala que los aspirantes a cualquier cargo público por elección popular tienen el deber de adentrarse en los conocimientos de las ciencias económicas, con el propósito de ponerse al corriente de los paradigmas que permiten, a organizaciones, instituciones y ciudades aprovechar de manera racional y eficiente sus recursos, atendiendo los aspectos que, al mejorar, generarán mayores beneficios colectivos.

“No les va a hacer daño. Hacer política no significa extraer ideas sueltas o pareceres que no tienen ninguna concatenación. No, eso no es hacer política, no política moderna y dotada de visión, planificación y aspiraciones de crecimiento colectivo que es la que se quiere y necesita ejercer. Lo mejor que desde la academia se les podría pedir a los futuros gobernantes es que se empapen y estudien sobre lo que significa competitividad”, señala el también exgerente de la Corporación Financiera de Desarrollo – COFIDE en sus sedes Cusco y Trujillo.

Valencia Medina agrega que la clase política local debe entender desde ya que concluido el proceso electoral todos deben cerrar filas y unir esfuerzos en hacer exitoso a quien gane las votaciones. “No está bien que se pretenda o siga haciendo política con esas viejas formas o malas artes de seguir en la oposición muchas veces visceral que no añade valor, sino que, por el contrario, retrasa la recuperación de todo lo perdido, que en el caso de Chiclayo, como se sabe, es mucho. El compromiso de todos los candidatos, sus partidos o movimientos políticos, debe ser ayudar a recuperar la institucionalidad tan venida a menos en los últimos años”, asevera.

No más de lo mismo
Para el académico, los cambios ciudadanos en relación a la conducta de los gobernantes locales resultan positivos, porque expresan la voluntad social de no seguir permitiendo ni tolerar a futuro que Chiclayo, por ejemplo, sea sometido al caos, la corrupción y la ineficacia.

“El llamado es uno solo: trabajemos para darle a Chiclayo y a Lambayeque institucionalidad. Gane quien gane las elecciones regionales o municipales debe saber y tener claro que lo mejor para su gobierno será trabajar directamente con las instituciones, marchar juntos y tener su respaldo permanente para que no se repitan situaciones como las de ahora, donde quienes nos gobiernan no tienen el acompañamiento de la sociedad organizada y representada por sus instituciones”, señala Valencia Medina, añadiendo que un gobierno sin representatividad es un gobierno débil, al que sencillamente “no se prestan oídos”.

Tener apertura al diálogo y concertar en todo sentido – refiere el economista – permitiría al próximo gobierno municipal buscar alternativas de solución viables y sostenibles para subsanar la situación económica del municipio provincial de Chiclayo, agobiado en la actualidad por una deuda superior a los 250 millones de soles, sobrecarga laboral y con áreas funcionales que urgen reestructurarse.

“Otra recomendación que sería pertinente, dada la situación tan crítica que atraviesa la capital departamental, es que los candidatos se preparen y se preparen bien, no solo para sonreírle a los electores y mostrarle su mejor rostro, también para sostener un debate alturadodonde se diga cómo solucionar los problemas que expone Chiclayo, para plantear medidas que sean posibles de ejecutar y no que sean salidas populistas porque de eso ya se tiene mucho y el pueblo ha aprendido a rechazarlo”, refiere Valencia Medina.

“Chiclayo necesita Planes de Gobierno reales y maduros, partidos políticos con equipos de profesionales con experiencia, capaces y con una conducta ejemplar. Sería muy distinto si las agrupaciones salieran a decirnos: ‘estos son nuestros candidatos, estas nuestras propuestas y estos nuestros equipos para hacerlas realidad’. La población merece saber quién es quién, la gente ya no se interesa únicamente por el candidato, ahora exige saber la calidad moral, ética y profesional de quienes acompañan a este. No haber exigido eso antes nos está pasando una factura muy alta”, precisa la autoridad universitaria.
Semanario Expresión

abril 16, 2014

PERFIL DE LOS GOBERNANTES: LAS AUTORIDADES QUE CHICLAYO VERDADERAMENTE NECESITA

Cuatro profesionales de reconocida trayectoria nos ayudan a proyectar el perfil que debe tener el próximo gobernante de Chiclayo. Aspectos urgentes por solucionar no se pueden excluir de la agenda, más aún si en la ‘Capital de la Amistad’ el principal problema se llama corrupción. ¿Estaremos lejos de lograr un gobernante con estas características y capacidades?

“Es de suma importancia que la ciudadanía reflexione, no solo en este año electoral sino con carácter permanente sobre su participación en la vida de nuestra comunidad política. El poder político no puede ser dejado a la deriva en manos de las autoridades. Nuestra tarea es acompañar los procesos con mayor consciencia y responsabilidad. Nosotros también somos responsables de la lamentable situación que vive Chiclayo, nuestra comunidad política se encuentra debilitada y eso ha dado paso a voces improvisadas, quienes han tomado las riendas del poder político cual aventura”, resume el docente universitario y licenciado en Ciencias Políticas Jorge Luis Vallejo Castello.
Gobierno e institucionalidad
En su análisis, Vallejo Castello, quien labora en el Centro de Estudios Políticos y de Gestión Pública de la Universidad Católica Santo Toribio de Mogrovejo, indica que al hablar de un perfil político la población tiene que ser realista. “Nunca tendremos un iluminado en la alcaldía, ningún candidato puede ser el ‘salvador’ de Chiclayo”, afirma, explicando que un solo hombre o mujer no podrá trabajar en solitario, se necesita avanzar en equipos, integrando a la sociedad civil organizada en los procesos.

“Como primer punto entonces, tenemos que romper la idea de buscar un ‘mesías’ en política, porque no existe. Necesitamos liderazgos concertadores, que no vivan del recelo, que sean capaces de tender puentes hacia otras instituciones y actores”, asevera.

En relación a esos equipos que deben acompañar a quienes aspiran ser alcaldes, comenta que hay una gran responsabilidad de las agrupaciones políticas por la forma en la se arman las listas municipales. Y es que, sabido es, en muchos casos los primeros lugares de las listas electorales son sacados prácticamente a remate. “El candidato que más dinero aporta a la campaña suele ocupar los primeros lugares en la nómina de regidores. Las listas tienen que armarse por méritos y no por aportes económicos”, enfatiza.

Jorge Vallejo señala también que la población tiene que conocer a los que integran dichas listas. Precisa que no se debe olvidar, por ejemplo, que el primer regidor o teniente alcalde es el potencial alcalde. “¿Quiénes se han preocupado por indagar más de cerca el expediente personal de este postulante?”, se pregunta.

Aspecto que también debe quedar claro, según refiere, es que el alcalde no es la máxima instancia política de un gobierno municipal. La máxima instancia es el Concejo Municipal, en el cual, como todos sabemos, se encuentran el alcalde y los regidores.

“Es desde el Concejo Municipal que se gobierna. ¿Quiénes le hacen seguimiento al trabajo de los Regidores? ¿Quiénes le hacen seguimiento a las Comisiones de trabajo que se organizan dentro del Concejo Municipal? Tenemos que ser más rigurosos este 2014 y revisar adecuadamente la lista de candidatos a regidores que acompañan al candidato para alcalde”, acota.

Mirando a los países vecinos, Vallejo Castello cita el ejemplo de Estados en los que la población vota en separado: por un lado se vota para elegir al alcalde y en otra cédula se elige a los regidores. “Lamentablemente en el Perú tenemos en una misma cédula que sufragar en lista cerrada, se vota por todos en conjunto, cual manada en estampida se elige a todos en un mismo saco. El candidato a Alcalde ganador se lleva la mayoría de asientos para regidores y si tenemos regidores sin personalidadestos se convierten en aduladores del régimen, sin pensamiento propio, sin mayores ideas que las que su alcalde define. Necesitamos regidores con espíritu propio, que sepan fiscalizar pero al mismo tiempo proponer. El trabajo de los regidores es fiscalizar y proponer medidas para el buen gobierno”, manifiesta.

Por otro lado, indica que los liderazgos autocráticos solo generan dificultades. En consecuencia, el nuevo alcalde tiene que tener iniciativa para sumar fuerzas con otros actores de la sociedad civil.

“En Chiclayo, por ejemplo, tenemos numerosas universidades e institutos ¿Por qué no construir políticas públicas junto con estos? ¿Será que el Alcalde espera que lo vayan a buscar? Un Alcalde tiene que ser un visionario, tener la inteligencia suficiente para convocar a quienes pueden aportarle en el gobierno, porque a fin de cuentas no se trata de su gobierno, sino del gobierno de todos. La alcaldía no es una empresa familiar, la alcaldía tiene que representarnos a todos y responder con acciones a todos. Para ello se necesita lógica e inteligencia, eso debemos buscar en el perfil de los candidatos”, enfatiza.

“La alcaldía no es una empresa familiar, la alcaldía tiene que representarnos a todos y responder con acciones a todos”. Jorge Vallejo Castello.

Dentro del perfil de un gobierno para Chiclayo, y para todos nuestros distritos, Vallejo Castello anota que tenemos que ser conscientes que hay que recuperar el principio de autoridad, el llamado imperium de la ley.

“Un alcalde no es un compañero de copas´, un alcalde tiene la función de representar a una comunidad política, el alcalde no tiene porqué rogar a otras instancias gubernamentales, el alcalde tiene que exigir a esas otras instancias cuando los intereses de la comunidad se ven afectados, un alcalde por ello tiene que saber expresarse y saber defender los derechos de la población a la que representa, en la ciudad y en la provincia”, remarca.

Añade que un nuevo gobierno municipal en Chiclayo tiene que mirar hacia los 20 distritos de la provincia, desde nuestras costas en Santa Rosa o Pimentel hasta Oyotún y Chongoyape y tener más inteligencia para aprovechar, por ejemplo, las ventajas de las mancomunidades y bajo esta fórmula legal enfrentar los problemas comunes y promover alternativas generadoras de recursos como empresas municipales.

Refiere también que la administración púbica municipal necesita ser reorganizada y ello pasa por evaluar a los trabajadores, capacitarlos bien previamente para la rendición de sus evaluaciones, y quienes no rindan con la productividad requerida pues justificadamente no podrán continuar.

“Ser alcalde o ser regidor no es de ningún modo un favor que se nos hace, ya que por ello se cobra un sueldo o unas dietas; por lo menos debería ser un servicio a la comunidad, pero como pocos lo entienden así, la población debe estar organizada, superando divisiones internas, organizados para ayudar en el trabajo del nuevo gobierno municipal y organizados para encararle si es que el gobierno provincial decide equivocarse de camino”, finaliza.

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Alcalde y sociedad
El magíster y sociólogo César Cardoso Montoya sostiene que referirnos a Chiclayo, por su situación actual, significa compartir dolor y nostalgia. “Dolor porque lo que observamos no quisiéramos creerlo, una ciudad envejecida por su falta de atención urbana y por el abandono en el que se encuentra como consecuencia de la corrupción. No nos queda otra cosa que remitirnos a nuestra memoria y añorar viejos recuerdos de lo que fue Chiclayo”, asegura.

En su análisis, el profesor principal de la Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo indica que responsable de lo que viene ocurriendo en Chiclayo es el sistema político y las instituciones fiscalizadoras de la gestión edilicia.

Explica que el primero no debe ser permisible de modo tal que cualquier vecino pueda ejercer un cargo de tanta responsabilidad que tiene que ver con la calidad de vida de los habitantes.

“Un alcalde no preparado, cuyo único propósito es su enriquecimiento personal y su desborde pasional, no garantizará bajo ningún sentido un buen gobierno. Si a esto se suma una pobre calidad moral y profesional de los regidores, la nota es de veinte pero en sentido regresivo. Esto es lo que sucede en Chiclayo hoy. El conjunto de regidores, la excepción no excluye a más de dos, tienen la talla del alcalde y si a esto le agregamos los exabruptos de una de ellas nos obliga a sugerir que los nuevos candidatos a regidores deben pasar por un examen psiquiátrico. Es inconcebible que un regidor ejerza el cargo en nombre de sus desequilibrios emocionales como actualmente ocurre”, refiere

“Un alcalde no preparado, cuyo único propósito es su enriquecimiento personal y su desborde pasional, no garantizará bajo ningún sentido un buen gobierno”. César Cardoso Montoya.

Cardoso Montoya expresa que otro factor que le hace daño a la gestión edilicia de turno es su equipo de cargos de confianza. En palabras del sociólogo, “casi todos ellos de dudosa trayectoria moral y profesionalmente mediocres, cuyo propósito es aprovecharse de las arcas fiscales porque su común denominador es el costo – beneficio”.

Siguiendo el orden de ideas, César Cardoso manifiesta que las instituciones tutelares del Estado, encargadas de la fiscalización y de la sanción, también son responsables del halo de duda, sospecha y corrupción que se yergue sobre el gobierno municipal, máxime si se presume que son monitoreadas desde Lima a órdenes de intereses partidarios o personales y, por ende,“digitadas para no cumplir su función”. “Están frente a una ciudad destruida y no sancionan a nadie”, acota.

“Dada esta situación necesitamos elegir un alcalde preparado profesionalmente para renovar Chiclayo en nombre del ornato, la higiene y el fomento de una nueva urbanidad, en cuyos planes incluya una nueva mirada desde los migrantes, porque Chiclayo por su ubicación geográfica de convergencia es residencia esencialmente de gente de afuera. A la fecha las gestiones edilicias no han hecho más que administrar sin capacidad de cambio del desorden migratorio y el crecimiento desordenado de la ciudad, sin inculcar una cultura de limpieza y de respeto por los ciudadanos. Yo sí me atrevo a decir que Chiclayo es una de las provincias más corruptas y sucias del país”, asevera.

Precisa que un alcalde del siglo XXI deberá reivindicar la dimensión social (población infantil), no hacer de los Programas Sociales un medio para convertir a los sectores marginales de la población en simple masa de maniobra electoral.

“El alcalde que nos gobierne a partir del 2015 tiene que ser un profesional con vocación de servicio y que no esté haciendo cálculos para superar su crisis económica, tarea a la que están dedicados los tránsfugas que en su gran mayoría se han convertido en candidatos y que anhelan gobernar para asaltar el presupuesto del municipio a partir del primero de enero del 2015.Creo en la Teoría del Destino Manifiesto, los fenómenos del poder son contingenciales y cualquier cosa puede pasar y espero que sea a favor del nuevo alcalde, paraque ingrese a gobernar Chiclayo decidido a resolver problemas históricamente crónicos de la ciudad, sistemáticamente rehuidos, como es el crecimiento desordenado, la basura, la inseguridad vial y ciudadana, el comercio ambulatorio, la modernización del mercado, el relleno sanitario y el terminal terrestre afin de reinventar otro Chiclayo”, relieva Cardoso Montoya.

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Su visión urbanística 
“Chiclayo en la actualidad no está para sueños de opio, no estamos para creer en promesas de que en una gestión una autoridad edil va a lograr convertirla en la capital de nada. No hay pesimismo en esta afirmación, simplemente se trata de no ser ilusos y más bien de ser conscientes”, expresa la arquitecta Velia Beltrán Centurión, quien se ha desempeñado como docente de las universidades: Peruana de Ciencias Aplicadas – UPC, San Martín de Porres y Católica Santo Toribio de Mogrovejo.

Con ello, la también especialista en restauración monumental, aclara que casi una década de destrucción sistemática de nuestra ciudad no se va a revertir de la noche a la mañana.

“Un alcalde que prometa lo irrealizable y que nos pinte un panorama diferente no es una persona optimista, sino más bien es alguien irresponsable, que desconoce la magnitud y complejidad del problema que asumir el destino de nuestra ciudad desde este punto de partida implica.Nuestra ciudad agoniza y pensar en grandes proyectos de enorme envergadura urbanística, con ‘pasos a desnivel’, por citar algunos de los despropósitos que he venido oyendo por ahí, es como pensar preparar un gran banquete a base alimentos ya vencidos. Es decir, ni lo que está vencido se recupera y encima se malogra y malgasta todo lo que se use en prepararlo, y mientras menos modesta la pretensión tanto mayor será la pérdida”, señala.

Beltrán Centurión acota que un alcalde que realmente quiera hacer las cosas bien debe ser pragmático, lo cual no quiere decir que se lance a la práctica sin el debido conocimiento e implicancias de lo que se va a hacer, sino que debe tomar al toro por las astas. Según su análisis, el verdadero problema es que la ciudad está muy enferma y cualquier cosa que se pretenda hacerse sin antes mejorar su salud, no solo será dinero y esfuerzo malgastados, sino que ahondará aún más su deterioro.

“Si entendemos al urbanismo como la obra colectiva de la arquitectura y que su diferencia se evidencia en la escala, bien podríamos hacer un símil entre la organización biológica de un ser vivo con la organización urbana de una ciudad entendida también como organismo vivo. Es precisamente la unión organizada de varios sistemas, denominados aparatos, la que da lugar al organismo completo que tiene la capacidad de desempeñar las funciones básicas de la vida que son la nutrición, el crecimiento, etc. todo ello se relaciona con el ambiente en un intercambio de materia y energía de una forma ordenada: la ciudad”, compara.

Bajo esa premisa, Velia Beltrán refiere que el punto prioritario en la agenda del nuevo alcalde es rescatar el centro histórico de nuestra ciudad, “no solo por el respeto que nos debemos a nosotros mismos como ciudadanos, que de tanto vivir en una ciudad insalubre y putrefacta terminaremos volviéndonos insensibles”, sino porque además Chiclayo es la puerta de entrada a todos los centros de atracción turística de quienes admiran y desde otras latitudes llegan para conocer nuestra enorme riqueza cultural.

“La pésima impresión que estamos dejando en quienes han venido en los últimos años no se ha de borrar jamás por el enorme contraste de un pasado tan admirable al lado de un presente deplorable”, asevera.

Recuperar la salud de nuestra ciudad, no implica necesariamente ensanche de vías dentro de nuestro venido a menos centro histórico, que alguna vez no sólo fue bello sino que tuvo una unidad estilística rara vez lograda en centros históricos de otras ciudades no coloniales. Todo lleno de cemento y materiales modernos no garantizan ni belleza ni calidad de vida.

“La pésima impresión que estamos dejando en quienes han venido en los últimos años no se ha de borrar jamás por el enorme contraste de un pasado tan admirable al lado de un presente deplorable”. VeliaBeltán Centurión.

“Las ciudades europeas, por ejemplo, no imaginan ampliar ninguna de sus calles estrechas y tortuosas, mucho menos cambiar sus pavimentos empedrados originales que en muchos casos datan de época medieval, porque es justamente allí donde radica su misterioso encanto. De hecho tienen sus zonas súper modernas pero jamás a costa de su patrimonio histórico”, asevera.

Agrega que aunque lamentablemente se ha perdido mucho aún queda algo de arquitectura republicana que rescatar y mantener vigente. “El nuevo alcalde no debe admitir ninguna nueva agresión en el entorno de nuestro Parque Principal. Por el contrario, bien pudiera regresar a la vigencia los auditorios de los cines Colonial y Tropical por ejemplo. Eso es solo una sugerencia que sumaría a mucho a favor de la nueva gestión pero no resuelve el problema de fondo”, especifica.

Según explica la arquitecta, autora del primer vademécum arquitectónico del Perú, recuperar la ciudad tampoco implica hacer tremendo gasto en aplicar señalética totalmente desproporcionada, tapar huecos, y pintar “por donde lo ve el compadre”.

“Debemos decirle un rotundo no al maquillaje, que solo sirve para la víspera. Así como existen muchas personas que cuidan hasta en demasía en su aspecto externo, maquillaje, vestimenta, joyas, etc. y están tan inmersas en esos detalles que por lo general descuidan otros aspectos como son la salud tanto física como emocional; muchos postulantes a la alcaldía piensan que ofreciendo obras grandilocuentes para el ornato de la ciudad estarían haciendo una buena gestión. No es así, Chiclayo tendría primero que recuperar la salud física, y para ello el saneamiento es lo básico y a la vez debe recuperar la otra salud que es la que finalmente se refleja en el bienestar físico, me refiero a la salud moral si es que cabe el término”, manifiesta.

Hacer buenas obras de saneamiento es urgente, no cerrar ninguna calle más sin antes haber cambiado todo el sistema de desagües del centro de la ciudad es básico, así como reforzar estos sistemas en las urbanizaciones que en su momento fueron proyectadas para una densidad poblacional mucho menor a la que ahora, justamente por mala praxis, están sometidas con la inminente amenaza de colapsar en cualquier momento, es lo que plantea como tarea de inmediata atención Velia Beltrán.

Suma la necesidad de implementar para la ciudad un sistema vial con pavimentos, pistas y veredas de larga durabilidad, antes que llenas de adornos y cerámicos que son inapropiados para alto tránsito y que en lugar de embellecer al tener vejez prematura terminan siendo no solo desagradables sino que ponen en peligro a los transeúntes.

Asimismo – añade - se debe pensar en una solución para el drenaje pluvial, “pues si bien es cierto que en Chiclayo no llueve, todos sabemos lo expuestos que estamos cuando esto sucede”. Con sistemas de drenaje para las vías principales como alguna vez los tuvo Chiclayo o las secciones de vía adecuadas se mitigaría en gran parte las consecuencias de un próximo Fenómeno El Niño.

“Y si así vamos pensando en cada uno de los sistemas de funcionamiento de este organismo vivo que es Chiclayo, su cableado eléctrico, su red de agua, etc. Previendo que toda la infraestructura vaya mejorando evitando que colapse algo para recién prestarle la atención debida. Y seguir luego con la mejora de los servicios, pues es absurdo pretender mejorar el transporte público cuando la infraestructura vial está en el incalificable estado actual”, precisa.

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Lucha contra la corrupción
“Sabemos que el tema de la corrupción es un flagelo, un mal endémico en los diferentes estamentos de gobierno, sabemos también que muchos millones de soles se pierden anualmente porque ese dinero que debería traducirse en obras para los ciudadanos, termina engrosando billeteras de malos funcionarios. En tal sentido este aspecto resulta crucial al momento de tomar una decisión respecto de por quién votar”, expresa el abogado Pedro Torres Fernández, docente de las universidades Pedro Ruiz Gallo y San Martín de Porres.

En su apreciación, Torres Fernández indica que el poder, como el dinero, no convierten en mala o en buena a una persona, simplemente hacen aflorar su verdadero Yo; por tanto, es imprescindible estudiar la hoja de vida del candidato, pues solo quien tiene una vida familiar ordenada, que ha sido criado con respeto a principios y valores es capaz de resistir la enorme tentación que supone el poder desmedido, y el manejo de ingentes cantidades de dinero que deben contribuir a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos chiclayanos.

“Alguien que tenga claridad en lo que debe hacerse y la decisión de poner en marcha los mecanismos adecuados de control para evitar o minimizar la corrupción que tanto daño nos causa; y para ello además debe contar con un claro respaldo ciudadano. Es evidente que en tal contexto no nos sirve un candidato que gane por ser la primera minoría, necesitamos un alcalde que sea elegido por la mayoría, no queremos alcaldes de 20% de respaldo. Una votación de esa magnitud no da a un alcalde la autoridad ciudadana suficiente como para emprender con éxito los cambios que nuestra querida ciudad necesita”, señala el también presidente del colectivo “Chiclayano Despierta”, la organización cívica de mayor activismo y representatividad gestada en los últimos años en la provincia.

El docente universitario refiere que no basta con evaluar al candidato, pues coincidiendo con Vallejo, Cardoso y Beltrán, enfatiza que es importantísimo saber qué cuadros técnicos lo acompañan, quiénes serán los que se encargarán en el futuro de manejar esta organización elefantiásica, hipertrofiada y sobrecargada en que la actual administración ha convertido a la municipalidad.

“El nuevo alcalde debiera tener dentro de su equipo a un experto en administración pública, que le pueda ayudar a entender y reordenar el laberinto en que puede convertirse la toma de decisiones, muy diferente al ámbito privado. Alguien que pueda ayudarlo a romper esos viciosos círculos de poder que se forman en algunas áreas de la administración edil, donde algunos malos empleados que creen tener comprado el puesto, hacen y deshacen a su antojo. Si se ha de luchar contra la corrupción, hay aquí un tema por dónde empezar. Debe tener la sagacidad, el conocimiento y la decisión de poner orden en la administración municipal. Ese sería un buen punto de inicio: desbaratados estos grupos que buscan obtener beneficios particulares, en vez de servir al vecino, se habrá dado un paso firme por el buen camino; y se habrá sentado un precedente en ese sentido: nada con la corrupción, venga de donde venga”, plantea.

Añade que la próxima autoridad municipal debe sumar a su equipo a un experto en contrataciones y adquisiciones del Estado, alguien que dé información precisa y confiable, alguien en quien pueda confiar la tarea de supervisar y ordenar toda el área logística, que, en lo que se refiere a corrupción, se ha convertido en una de las áreas más cruciales y más débiles de la actual gestión. Alguien que haga las cosas como deben hacerse y no como le conviene a tal o cual persona. “No más licitaciones direccionadas, no más compras fraccionadas, no contrataciones judicializadas ni hechas a favor de una u otra persona determinada”, enfatiza Torres Fernández.

“No más licitaciones direccionadas, no más compras fraccionadas, no contrataciones judicializadas ni hechas a favor de una u otra persona determinada”. Pedro Torres Fernández.

Sugiere también que el nuevo alcalde debe predicar con el ejemplo, pues no solo se trata de informar su agenda diaria, se trata de poner a disposiciones de las organizaciones de control y de los ciudadanos en general la documentación que estos requieran justamente para tareas de control. “No queremos más expedientes velados, en los que se tenga que recurrir a procesos de habeas data para conocer la información pertinente”, acota.

Finalmente, señala que si de algo ha adolecido la actual administración, es la poca comunicación con los vecinos. “Vecinos informados y en contacto constante, se convierten en verdaderos aliados en el desarrollo y en la lucha contra la corrupción. Vecinos que puedan informar si las empresas que ejecutan determinadas obras cerca a sus domicilios, las están ejecutando adecuadamente o si nos quieren dar gato por liebre, facilitarían la labor de las instancias municipales, y garantizarían un trabajo eficiente. Después de todo controlarían mejor la ejecución de obras porque se trata finalmente de que hagan un buen trabajo que beneficiaría a todos”, puntualiza.
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