El viceministro de Economía, Carlos Casas, anunció que el MEF proyecta reducir la pobreza hasta 25% hacia el 2019 (la meta para el 2011 pasó de 30% a 33%), lo que significaría sacar de esa situación a unos 3,15 millones de personas en los próximos nueve años. De acuerdo con Casas, la pobreza monetaria sería de 36,3% al cierre del 2009.
“El sostenido crecimiento económico y el gasto social —que este año se incrementará 10% y el 2009 llegó a S/.37.700 millones— tienen un impacto muy grande en la reducción de la pobreza”, sostuvo.
Para alcanzar la meta de 25% de pobreza en el 2019 se requiere un crecimiento de 5% en promedio y un 2% de inflación anual.
Según cifras del Banco Mundial, en América Latina la pobreza se reduce 1,25% en promedio por cada 1% de crecimiento. En el Perú —según estadísticas del BCR y el boletín del INEI sobre la situación de la pobreza 2008—, entre el 2004 y el 2008, el PBI creció más de 50%, mientras que la pobreza bajó solo 12 puntos porcentuales.
Fuente:El Comercio
Mostrando entradas con la etiqueta Pobreza 81%. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Pobreza 81%. Mostrar todas las entradas
febrero 26, 2010
febrero 23, 2010
Gobierno no cumplirá la meta de pobreza en 2011
La ministra de Economía y Finanzas, Mercedes Aráoz, admitió que el Gobierno no logrará su meta de reducción de la pobreza en 2011, fijada en 30%. “Debemos estar llegando a un 33%. La meta era mayor; pero, lamentablemente, no esperábamos una crisis financiera”, reconoció ante la Comisión de Economía del Congreso. Sin embargo, consideró que resulta importante el esfuerzo del Ejecutivo en la reducción de otros indicadores que muestran la mejora en el bienestar de la población, como la caída de la desnutrición de 22% en 2007 a 18% en 2009, a nivel nacional.Aráoz confirmó que, en mayo próximo, el INEI dará a conocer las últimas cifras de pobreza de 2009.
OBLIGADA
En otro momento, la titular de Economía aseguró que se vio “obligada” a aceptar la aprobación de la Ley de Condonación de Deudas Agrarias solo para cumplir con una sentencia del Tribunal Constitucional (TC). “No creemos en modelos de condonación, en general, pero la ley salió del Congreso, la cuestionamos ante el TC y perdimos. Así que tenemos que obedecer el fallo”, argumentó.
Refirió que se han hecho los ajustes a la norma para que beneficie solo a los pequeños agricultores con deudas menores a los S/.45,000. Luego, manifestó que el TC debería tomar en cuenta las opiniones técnicas del MEF y de la Comisión de Economía para que los próximos fallos no afecten el manejo fiscal.
DEUDAS DE SERVIDORES. De otro lado, informó que el Banco de la Nación podrá comprar deudas que tengan los trabajadores y pensionistas del sector público con el sistema financiero hasta por máximo de S/.50,000, con un interés de entre 11% y 13%.
“No estamos compitiendo con el sector privado”, acotó la ministra, adelantándose a las críticas.
Fuente: Perú 21
Etiquetas:
Pobreza 81%
enero 22, 2010
Pobreza 81%
El Perú se apega obsesivamente a medir la reducción de la pobreza sólo sobre la base del ingreso monetario; generando la ilusión de que existiendo más dinero circulando en el país, ello signifique menos pobreza. Como bien se ha hecho México, es necesario reconocer oficialmente que la pobreza es multidimensional y el ingreso monetario acaso sea el factor menos relevante para medirla. Por otro lado, privilegiar la medición del ingreso lleva a desatender los demás factores que mantienen la pobreza. Así, la forma en que se presenta la reducción de la pobreza contribuye a mantener ésta, porque concentra la acción gubernativa en producir condiciones que beneficien la medición en dinero.
Si seguimos la medición a la peruana, que establece que hoy existirían alrededor de 39% de pobres, permaneceremos enfrascados en una manipulación anti histórica que sólo logra mantener un estado de cosas excluyente. El correlato de ello es que el país no cuenta con un horizonte de desarrollo sostenible. Ello no quiere decir que no haya más ingresos y dinero, sino que el verdadero tren que permitiría aspirar a un desarrollo social que consolide derechos para libertades, se nos pasa por delante nuevamente. Y la responsabilidad de eso recae sobre un sector político y económico que, como señala Albero Adrianzén, no gana las elecciones pero termina gobernando el país.
Esto último constituye un rasgo de ilegitimidad, que sumado a las formas y retóricas en que se conduce el país, deriva en la inviabilidad del modelo. Este modelo hábilmente ha incorporado en su fachada los alcances del desarrollo social y de las libertades, pero en la práctica está impedido de aplicarlos. Existen una serie de tabúes y amarres, cada día más evidentes, que impiden que la aspiración democrática se concrete; las libertades necesarias para lograr una democracia no se pueden aplicar en el país, debido a que es absolutamente difícil que el Estado nacional refleje coherentemente los intereses ciudadanos frente a los otros intereses en juego. Pero la disputa no sólo se da a ese nivel, sino que la despreocupació n por reformar el Estado impide que las pequeñas acciones de emprendimiento social o personal, florezcan en la medida de la necesidad que el país requiere.
Hacer política sobre aspiraciones compartidas demanda superar paradigmas como el de la medición arbitraria de la pobreza, porque expresan un impedimento en sí mismo. El actual gobierno de seguro con esa medición se irá dejando la pobreza en 30%, lo cual es casi un insulto a la inteligencia. Pero más triste es que la mayoría de la comunidad académica, política y empresarial sea comparsa de ese cuento. Es tan endeble la medición de la pobreza hoy, que una persona que gana 300 soles al mes pero vive en una casa de esteras, con piso de tierra, trabajando doce horas al día, sin acceso a salud y menos a educación superior, deja de ser pobre.
La construcción de un proceso de superación de la pobreza tiene bases sobre las que iniciarse; existen elementos relevantes, dinámicas que se deben impulsar y facilitar, procesos de acumulación interna, a pesar de los gobiernos, que deben ser potenciados; y una inserción global que debe pasar de lo primario exportador al valor agregado. Pero presentar esa situación como el umbral del desarrollo, es poco serio. Incorporemos una medición real de la pobreza en nuestro debate, porque esa es la única forma de lograr que ejerzamos las libertades que requerimos para vivir adecuadamente. Y esa libertad pasa por salir del chantaje de los 229 soles al mes como superación de la pobreza. ¿Se anima el INEI a incorporar los criterios del CONEVAL?
Alexandro Saco
Civilización Perú
Etiquetas:
Pobreza 81%
Suscribirse a:
Entradas (Atom)